OMPRESS-LLEIDA (26-11-20) La Delegación de Misiones de Lleida sigue apostando por el voluntariado internacional para dar la oportunidad de conocer lo que hace la Iglesia en diferentes países del mundo. Además de lo que hace, permite tomar conciencia de cómo llega allí, y qué valores mueven a la Iglesia y a quienes la forman, sacerdotes, laicos, religiosos… a dejarlo todo y marchar para siempre o por un periodo de su vida.

La Delegación ya hace más de dos años que colabora estrechamente con la congregación Marta y María, apoyando el proyecto de la “Ciudad de la Felicidad”, que llevan adelante en Esquipulas, Guatemala. Allí está, precisamente, el sacerdote de Lleida, Víctor Espinosa, y con él y con la ayuda de toda la comunidad de la “Ciudad de la Felicidad”, la Delegación de Misiones organiza un proyecto de voluntariado internacional, que ha permitido que en dos años una veintena de personas hayan vivido la experiencia de conocer la labor de la Iglesia en Guatemala. La pandemia no permitió que partieran este verano otras siete personas que se habían preparado para ello.

Ahora, Guatemala ha abierto fronteras y se puede empezar a viajar, por lo que la Delegación de Misiones de Lleida vuelve a presentar esta oportunidad de experiencia de misión y ofrece el itinerario formativo de preparación a la misma. De hecho, este diciembre parte para estar dos meses en la “Ciudad de la Felicidad” un matrimonio que vivirá allí su segunda experiencia, además de dos hermanas que vivirán un periodo de un mes.

Como explican ellos mismos, todos están de acuerdo en que algo se ha movido en su corazón para seguir adelante con este voluntariado. “Esto no es ir a hacer un voluntariado en alguna entidad y luego vuelves a casa; allí estaremos 24 horas al día durante dos meses, y viviremos y compartiremos todo con la comunidad de la ‘Ciudad de la Felicidad’”. Esta es una de la reflexiones del encuentro de noviembre, por Zoom, que ha permitido que los cuatro voluntarios pudieran conocerse, antes de poner rumbo a Guatemala.