OMPRESS-ARGELIA (6-02-19) José María Cantal Rivas, rector de la Basílica de Nuestra Señora de África en Argel, desde el pasado octubre envía una “circular” para compartir su experiencia en ese “lugar tan querido por los argelinos de todas religiones y tan emblemático para nuestra Iglesia de Argelia”. La comunidad de la basílica la forman tres Padres Blancos, incluido José María, que atienden la animación de la Basílica: rosario y misa diaria (según el día en francés, español, árabe o inglés), ceremonias religiosas, acogida de los que desean hablar con un sacerdote, atender a turistas y curiosos, etc. Pero también las actividades culturales: concierto mensual, exposiciones, jornada mariana islamo-cristiana, etc.

“Creo que es casualidad”, cuenta el religioso, “pero, este curso, muchos periodistas han venido a pedir entrevistas: periódicos, cadenas de radio y televisión (nacionales y extranjeras)… creo que no era a mí personalmente al que buscaban sino a ‘un responsable cristiano’ y como la basílica es tan visible y tan bonita, muchos piensan que es la catedral y que el rector es algo así como ‘el portavoz oficial de la Iglesia’. En cualquier caso ya nos han hecho varios reportajes y artículos. Puede que como Argelia impulsó en la ONU la votación (que luego salió por unanimidad) a favor de declarar cada 16 de mayo la ‘jornada mundial de la convivencia en paz’ esto haya hecho que exista más curiosidad ‘por la diferencia y la coexistencia’. El primer fruto de estas ‘apariciones’ en la prensa es que hay gente que te dice en la calle o en el autobús: ‘¡Te he visto en la tele… te he visto en internet, y le di a like!’. Esperemos que sea bueno para sus habitantes descubrir la diversidad de este país. Y en tu tierra, ¿cómo son las cosas con este tema?

Y en medio de todas estas ocupaciones, y otras muchas, no dejo de pensar en Jesús: sin Él no estaría aquí, no sería lo que soy, no hablaría ni reaccionaria como lo hago… Su Buena Noticia me parece cada vez más sencilla y transparente, pero también, más profunda, revolucionaria y transformadora. Un Hombre que hablo tan poco de dogmas pero que supo cambiar tan profundamente la idea misma de religión. Un Hombre tan cercano a Dios y tan accesible para todos, sin límites de tiempo, de raza, de sexo, de condición… Un Hombre con las convicciones tan fuertemente arraigadas que arriesga su vida por ellas, pues no sabe decir ‘sí’ cuando hay que decir ‘no’, y al mismo tiempo no las impone nunca, dejando que se vayan aquellos a los que estilo de vida les parece inaccesible. Un Hombre tan radiante que todos los que se le acercaban querían ser… como Él. Por favor, ¿querrías hablarle de mí en tu oración?”.