OMPRESS-MADRID (24-05-18) Desde 1958, cada 25 mayo, mañana, se celebra el Día de África, el African Freedom Day, el Día de la Libertad de África. Los líderes políticos africanos reunidos en Accra, Ghana, dieron los primeros pasos para una liberación y una esperanza que, desgraciadamente, los datos actuales – a veces tan descarnados – no dejan entrever. ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, presenta algunos datos:

Los 10 países más pobres del mundo están en África; millones de africanos no tienen alimentos para sobrevivir; 46 años es la esperanza de vida en África subsahariana, 22 años menos que la media mundial; en África están 40 de los 50 países menos desarrollados del mundo; en el continente hay 5 millones de refugiados, más de la mitad son niños.

Una de las respuestas a los problemas de África han sido los misioneros. Todas y cada una de las diócesis españolas tienen a misioneros en África. Son 996 mujeres y hombres extraordinarios. Hermanas que ayudan en dispensarios y en colegios del continente, con la constancia del amor que siempre está; son religiosos que hacen literalmente “de todo”, cura, enfermero, asistente social y, sobre todo, amigo; son laicos, que viven su vida diaria, en el África verdadera. Como explicaba Ramón Delgado, un misionero en Togo, el África de los poblados sin luz, la del poco acceso a agua potable, la de un libro de texto para cuatro niños, pero también la de la esperanza, la de una juventud que ansía educación, la de las madres de familia que trabajan de sol a sol para que sus hijos tengan una vida mejor, la de las riquezas agrícolas y minerales que algún día gestionarán los africanos para los africanos.