OMPRESS-CIUDAD REAL (30-05-19) El próximo domingo 16 de junio, la diócesis de Ciudad Real celebra el día del misionero diocesano. Este recuerdo de los misioneros de la diócesis castellano-manchega se hace coincidir siempre con el domingo más cercano al aniversario del martirio de un misionero que un día partió como todos ellos con destino a la misión, Vicente Hondarza Gómez.

Vicente fue asesinado en Perú. Había nacido en Fernancaballero, Ciudad Real, el 15 de octubre de 1935, en el seno de una familia modesta del citado pueblo manchego. Trabajó en la parroquia de Chancay en la diócesis de Huacho-Chosica al norte de Lima, Perú. Fue asesinado el 14 de junio de 1983 cuando regresaba de atender a sus comunidades en la cordillera andina. Según el testimonio de los campesinos de la localidad de Lampián, cerca de donde fue encontrado su cuerpo, el misionero, miembro del IEME, Instituto Español de Misiones Extranjeras, fue asesinado por su opción por los pobres y humildes a quienes defendió con su vida.

Hoy 78 misioneros de Ciudad Real siguen las huellas de Vicente y de los muchos misioneros que les precedieron. A ellos va dedicado este día del misionero diocesano. Como explica el delegado de misiones de Ciudad Real, Damián Díaz, “es una jornada en que, además de recordar a Vicente Hondarza, que recibió la corona del martirio en Perú un 14 de junio, dirigimos una mirada cariñosa, admirada y agradecida a los misioneros que recibieron la fe y su vocación en nuestras comunidades parroquiales. Muchos de ellos se dirigen cada año a nosotros, a la Delegación Diocesana de Misiones, para contarnos sus tareas, sus proyectos, las necesidades de sus gentes. Y nosotros podemos ayudarles y respaldarles, sólo en la medida que recibimos las colectas y donativos de nuestras parroquias, grupos y amigos. Que no les falte nuestro apoyo, porque con ellos nuestra Iglesia Diocesana, nacida de la Misión, será también misionera, respondiendo al mandato del Señor”.