OMPRESS-ORENSE (8-07-20) El domingo 19 de julio todas las parroquias de Orense dedicarán una oración y un recuerdo especial por todos los misioneros que partieron de la diócesis para llevar el Evangelio y la esperanza que dimana de conocer a Jesús.

Cada año esta celebración, a nivel de parroquias, iba a acompañada con un encuentro, a nivel de la diócesis, con los misioneros que estuvieran presentes o hubieran regresado y sus familiares. “Siempre nos hemos sentido orgullosos y agradecidos de nuestros misioneros diocesanos, signo de una Iglesia viva, en salida, con pasión evangelizadora… enviados a la misión desde su Iglesia local”, explican desde la delegación de misiones de la diócesis gallega. “Durante 41 años se ha celebrado ininterrumpidamente el ‘Encuentro con nuestros Misioneros’. Han sido momentos importantes de acoger, de compartir, de celebrar y de contagiarnos de esa alegría por el anuncio del Evangelio, que tanto bien nos hace a los de aquí, a veces, un tanto cansados y decaídos”.

Ante la imposibilidad de celebrar este año dicho encuentro, por las circunstancias actuales, desde la delegación invitan a tenerlos muy presentes, en sus parroquias de origen y en toda la diócesis. De una manera muy viva, señalan, “rezaremos en la Eucaristía del domingo 19 de julio y, al mismo tiempo, pedimos por las vocaciones misioneras”.

La diócesis de Orense ha informado además de la aportación hecha a diferentes lugares del mundo donde se están sufriendo necesidades a causa de la pandemia del Covid-19. Una aportación de más de 30.000 euros, realizada a través de la Delegación episcopal de Misiones. Desde los lugares ayudados ha llegado el agradecimiento de los misioneros, “que viven en lugares muy pobres, con gente muy necesitada”.

El obispo de Alto Solimoes, en la amazonia brasileña, Monseñor Adolfo Zon, dedicó la ayuda enviada a las familias más necesitadas en su diócesis; o la Madre María, desde Perú, que destacaba, además de la ayuda, la atención que siempre se les presta: “os sentimos tan familia que se agradece eso más que todo el oro del mundo”. “Aquí seguimos de cuarentena, yo salgo todos los días con un permiso especial para ir a la cárcel y poder ayudar a los encarcelados y a sus familias, pues el hambre es peor que el Covid19”, comparte D. Miguel Sotelo desde Bolivia. Desde Etiopía el P. Juan nos comentaba que los casos siguen subiendo y deseaba que cesase pronto tanto sufrimiento. En Ecuador la Madre Luisa ve como allí la gente sale a la calle a vender, arriesgando su vida, porque si no se mueren de hambre. Y desde Camerún, Sor Carmen rezaba con el salmo 91: “Si el Señor nos cuida estamos a salvo”.