OMPRESS-ECUADOR (12-06-20) La Iglesia ecuatoriana celebra hoy, 12 de junio, este día en el que recuerda a todos los misioneros del país que han dejado su hogar para partir a la misión, y los siete vicariatos apostólicos ecuatorianos, la mayoría en la Amazonia. Fue en 2014 cuando los obispos ecuatorianos decidieron la celebración de este día, en coincidencia con la fecha de la fiesta de quien fue la primera misionera ad gentes del Oriente Ecuatoriano, la beata Mercedes de Jesús Molina (1828-1883), religiosa y fundadora que no dudó en internarse en la selva para llevar el Evangelio a los jíbaros.

“El 12 de junio festejamos al Misionero Ecuatoriano Ad Gentes, queremos felicitar a todos los Misioneros Ecuatorianos que han dejado su hogar para ir a otras tierras llevando la buena noticia del Evangelio de Jesús”, escriben los obispos ecuatorianos, en una nota de prensa con ocasión del día de esta celebración.

El título de “misionero ad-gentes” – recuerdan los Obispos ecuatorianos – se lo otorga la Iglesia “a los misioneros sacerdotes, consagrados o laicos que trabajan en los territorios reconocidos por la Iglesia como territorios de misión Ad gentes; es decir, lo que desde el principio la Iglesia hizo con los primeros misioneros como San Pablo y Bernabé, quienes son enviados por la Iglesia a llevar la buena noticia del Evangelio a los gentiles, a los que no les había llegado la predicación del Evangelio”.

En la actualidad existen ocho territorios de misión en Ecuador, son los seis vicariatos en la Región Amazónica: Vicariato Apostólico de S. Miguel de Sucumbíos, Vicariato Apostólico Aguarico, Vicariato Apostólico de Tena, Vicariato Apostólico de Puyo, Vicariato Apostólico de Méndez-Macas y el Vicariato Apostólico de Zamora; y además, en la Región Costa, el Vicariato Apostólico de Esmeraldas; y uno en la Región Insular, el Vicariato Apostólico de Galápagos. Todos ellos dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, y reciben cada año el respaldo económico de las Obras Misionales Pontificias, gracias a la generosidad de miles de fieles católicos en todo el mundo.