Faustina Dartey nació en Berekum (Ghana). Desde los 14 años tuvo claro que quería dedicar su vida a Dios. “Decir sí a Dios es ganar, no perder. Con Él no me ha faltado nada”. Así resumía su vida consagrada, esta religiosa invitada por las Obras Misionales Pontificias a la presentación de la Jornada de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas. Hoy, su deseo es ir a las misiones, pero lo que quiere sobre todo es “ir adonde Dios quiera”, porque está siempre dispuesta a ir dónde Él la envíe. Como dice Faustina “Dios es la persona” que la ha acompañado siempre.

El Instituto Secular Siervas Seglares de Jesucristo Sacerdote, acogía ayer la rueda de prensa de la Jornada vocacional que se celebrará en España el próximo 12 de mayo, con el lema “Di sí al sueño de Dios”. Organizada de forma conjunta por Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (CEE), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), la Conferencia Española de Institutos Seculares (CEDIS), y Obras Misionales Pontificias (OMP), el objetivo de esta Jornada es “visibilizar la llamada a la vocación” e invitar a “colaborar con la oración y la ayuda económica”, según explicó durante la presentación Ana Cristina Ocaña, del CEDIS.

Junto a Faustina Dartey, ofrecieron su testimonio otros dos jóvenes: Catherine Declercq, Cruzada de Santa María; y Alejandro Ruiz-Mateos, seminarista. Catherine nació en Estados Unidos, aunque proviene de una familia católica francesa. Mientras completaba en España sus estudios de Ciencias Empresariales Internacionales, comenzó a preguntarse qué quería Dios para su vida. Encontró que la respuesta era “dar la vida por la formación de los jóvenes”, según el carisma de las Cruzadas de Santa María. Por su parte, Alejandro confesó que le apetecía “muy poco o nada ser sacerdote”, como demuestra el hecho de haber tardado 10 años en entrar al Seminario desde que sintió la llamada por primera vez. Las palabras del Papa Juan Pablo II en Cuatro Vientos, diciendo que merecía la pena dedicar la vida a la causa de Cristo, se le clavaron como un puñal, pero durante mucho tiempo siguió “distraído” a la llamada. Finalmente, y gracias a la oración de muchas personas y a la dirección espiritual, hace 6 años dio el paso y entró en el Seminario. El próximo 16 de junio, será ordenado diácono.

Faustina, Catherine y Alejandro son sólo 3 ejemplos de los miles de jóvenes en todo el mundo que siguen diciendo Sí al sueño de Dios. Según datos de la CEE, actualmente hay 1.203 aspirantes al sacerdocio en seminarios mayores en España. En el curso 2018-2019 ingresaron 236 nuevos seminaristas. En cuanto a los datos aportados por CONFER, hay 407 congregaciones e institutos religiosos de vida apostólica con casi 39.000 religiosos. Y CEDIS, que este año se suma por primera vez a la organización de esta Jornada Vocacional, informó que hay 26 institutos seculares de fundación española y 14 de fundación extranjera con miembros en España, que reúnen a más de 2.400 miembros.

Finalmente, el número de vocaciones que nacen en los territorios de misión se ha multiplicado. Por ejemplo, en los últimos 30 años, el número de sacerdotes nativos ha pasado de 46.932 a 88.138. Sin embargo las dificultades que los seminaristas y los novicios y novicias encuentran en estas iglesias jóvenes son mucho mayores, sobre todo a nivel económico, que en las iglesias de vieja tradición. Por eso, la Obra de San Pedro Apóstol sigue apostando por ellos y ayudándoles económicamente. En 2018, a través del Fondo Universal de Solidaridad de esta Obra, los fieles de todo el mundo ayudaron con 21.512.405 euros a las vocaciones surgidas en territorios de misión. España aportó casi 2 millones con los que se pudo ayudar a 5.450 vocaciones y a 225 formadores.

La colecta de Vocaciones Nativas del próximo domingo 12 de mayo, contribuirá a que muchos otros jóvenes en todo el mundo puedan seguir diciendo “Sí al sueño de Dios”.