OMPRESS-ZAMBIA (5-02-21) Dos misioneros italianos hablan brevemente sobre cómo la pandemia está afectando a sus países de misión. El padre Antonio Guarino, comboniano, desde Zambia, y el salesiano Angelo Ragazzo desde Etiopía.

“El epicentro del covid aquí en Zambia está en la capital, Lusaka. Los enfermos más graves necesitan ser intubados. Por ahora hay dos hospitales que tratan el virus, más un tercero disponible, que es un hospital militar. Al gobierno le gustaría hacer más, pero faltan las herramientas básicas. Los misioneros estamos expuestos al virus tanto como las personas que viven aquí”, cuenta el padre Antonio Guarino. En un vídeo dirigido a la Fundación Missio de las Obras Misionales Pontificias en Italia explica cómo están aumentando los casos de covid en el país africano, algo que también está ocurriendo en Malawi donde falleció hace unos días uno de sus hermanos misioneros, el padre comboniano Pino Giannini.

Tanzania, Ghana, Malawi, están en riesgo debido a la “variante sudafricana” del virus. “El 2 de febrero, debido a las complicaciones del covid en Malawi, murió el padre Giuseppe Giannini, un verdadero misionero y un querido amigo”, confirma el padre Guarino. “Fue un gran misionero, desde hace 40 años en Malawi, habría cumplido 74 años en unos días: era muy conocido y querido por el clero local. Durante el último mes nos hemos estado enviando mensajes de texto todos los días. La misión también pide estos mártires”. “Aquí no se mencionan las vacunas”, explica el padre Guarino, “el único estado que ha recibido las vacunas fue Sudáfrica. Solo podemos estar cerca de la gente. No estamos abatidos ni desanimados, sino que vivimos con mucha esperanza. Los datos hasta la fecha hablan de 57.000 casos positivos en Zambia y 794 muertes y 50.000 recuperados”.

El padre Angelo Ragazzo, también en un vídeo, dirigido al SIR, la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Italiana, cuenta que “en Addis Abeba la infección por coronavirus sigue siendo leve, pero el temor es que pueda llegar una variante más violenta desde Sudáfrica. Si esto sucede, debemos tomar precauciones. Pero aquí ni siquiera se habla de la vacuna”. Este misionero salesiano ha vivido y trabajado durante años en la misión Don Bosco, al servicio de los niños de la calle, en Addis Abeba. El proyecto Niños Bosco acoge a un centenar de pequeños sin hogar a los que se les enseña un oficio, a través de talleres de carpintería, mecánica y artesanía. El covid, que parecía haber dejado de lado al África subsahariana, está empezando a llegar en las últimas semanas: existe el temor de un aumento de casos en Zambia, Tanzania, Ghana y Etiopía. “Por la mañana me pongo doble mascarilla, guantes y desinfectante”, dice el padre Ragazzo. “Rociamos las manos de los chicos y apenas llegan a casa se dan una ducha caliente. Catorce de ellos dieron positivo, pero sin síntomas. Hemos tomado todas las precauciones”. Actualmente hay más de 138.000 casos en Etiopía y más de 2.000 muertes confirmadas, pero las estadísticas son menos fiables en el interior y la reciente guerra civil ha hecho imposible un cálculo fiable en el norte del país.