OMPRESS-ROMA (9-12-20) En la carta apostólica, Patris Corde, que el Papa dedica a San José, y que servirá de marco para el año dedicado a él, se recogen dos oraciones. Una de ellas es una confidencia del mismo Papa Francisco sobre su devoción a San José.

“Todos los días, durante más de cuarenta años, después de Laudes, recito una oración a san José tomada de un libro de devociones francés del siglo XIX, de la Congregación de las Religiosas de Jesús y María, que expresa devoción, confianza y un cierto reto a san José”, cuenta en una de los pies de página, el 10, de esta carta dedicada al esposo de María. La oración dice: “Glorioso patriarca san José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles, ven en mi ayuda en estos momentos de angustia y dificultad. Toma bajo tu protección las situaciones tan graves y difíciles que te confío, para que tengan una buena solución. Mi amado Padre, toda mi confianza está puesta en ti. Que no se diga que te haya invocado en vano y, como puedes hacer todo con Jesús y María, muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder. Amén”.

La segunda oración se recoge al final de la carta apostólica, en la que recuerda que “la misión específica de los santos no es sólo la de conceder milagros y gracias, sino la de interceder por nosotros ante Dios”. Por lo que, dice el Papa, “no queda más que implorar a san José la gracia de las gracias: nuestra conversión”: “Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María. A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza, contigo Cristo se forjó como hombre. Oh, bienaventurado José, muéstrate padre también a nosotros y guíanos en el camino de la vida. Concédenos gracia, misericordia y valentía, y defiéndenos de todo mal. Amén”.