Imagen: COPE

El cardenal Luis Antonio Tagle, arzobispo de Manila, es el nuevo Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el dicasterio misionero de la Iglesia. El nombramiento hecho por el Papa Francisco era anunciado el domingo 8 de diciembre. Sustituye al hasta ahora prefecto, el cardenal Fernando Filoni, que asume el cargo de Gran Maestre de la Orden del Santo Sepulcro, sustituyendo al cardenal Edwin Frederick O’Brien, que renunció en abril de 2019 al cumplir 80 años.

El cardenal Tagle se convierte en el segundo asiático en dirigir Propaganda Fide – el nombre original de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, tras el cardenal indio Ivan Dias, que estuvo al frente de la misma entre el 2006 y el 2011. Se convierte además en el segundo filipino en dirigir un dicasterio romano, tras el cardenal Jose Tomas Sanchez, que fue prefecto de la Congregación para el Clero de 1991 a 1996.

Luis Antonio Gokim Tagle, nacido el 21 de junio de 1957 en Manila, de familia católica, padre de etnia tagalo y madre de origen chino, fue ordenado sacerdote en 1982. Estudió en los Estados Unidos donde obtuvo su doctorado en Teología con una tesis sobre la evolución de la noción de colegialidad episcopal desde el Concilio Vaticano II. Pasó siete años en Roma para profundizar sus estudios y en 1997 se unió a la Comisión Teológica Internacional y a la Federación Bíblica Católica.

Después de haber sido párroco de la catedral de Imus, a los 44 años fue nombrado obispo de esta diócesis cercana a Manila, por San Juan Pablo II en octubre de 2001. Se dedicó especialmente a la pastoral juvenil e inauguró el primer encuentro de jóvenes asiáticos en Imus. El 13 de octubre de 2011 Benedicto XVI lo nombró Arzobispo Metropolitano de Manila y trece meses después, en noviembre de 2012, le confería la dignidad cardenalicia. Además de dirigir la diócesis de la metrópoli filipina, el arzobispo filipino es presidente de Caritas Internationalis desde 2015.

La Congregación para la Evangelización de los Pueblos depende dirige y coordina en todo el mundo la obra de evangelización y cooperación misionera, suscitando vocaciones misioneras. Dependen de este dicasterio vaticano los más de mil territorios de misión, proponiendo el nombramiento de obispos y las modificaciones de estas circunscripciones eclesiásticas. Para fomentar la cooperación misionera en toda la Iglesia, también por medio de una colecta eficaz y la distribución equitativa de las ayudas económicas, la Congregación se sirve de las Obras Misionales Pontificias.