OMPRESS-VANUATU (17-04-20) Como si hubiera tenido lugar un bombardeo, así describen la situación en Vanuatu, el archipiélago del Pacífico, de un ciclón de categoría 5 que ha llevado más destrucción a Fidji y Tonga. Las islas Espíritu Santo y Pentecostés se han visto especialmente afectadas. La Iglesia de Melsisi, la iglesia más grande del archipiélago quedó destruida.

En otra de las islas de Vanuatu, la de Santo, hay una comunidad de Hermanos Maristas. El hermano Jean-Marie Batick, Superior del Distrito de Melanesia de los Hermanos Maristas enviaba a su congregación un informe sobre los daños causados:

“El ciclón causó daños muy graves en las Islas Santo, Pentecostés y Ambrym. Muchas casas fueron demolidas o quedaron sin techo. Las plantaciones agrícolas han sido perjudicadas. La mayoría de los pobladores en las islas dependen de los alimentos de estas plantaciones, especialmente de las hortalizas, que ahora ya no hay y los habitantes se preguntan qué comerán en el futuro. Esta semana y la próxima, todavía podrán comer los alimentos que sufrieron daños, pero qué comerán después esa es la principal preocupación del momento.

Estamos agradecidos por la ayuda que ha llegado de Nueva Caledonia, Australia, Nueva Zelanda e incluso China. Pero también preocupa el Covid-19, y es por eso se han implementado medidas estrictas para distribuir la ayuda.

El sábado, 11 de abril, pude hablar con los dos hermanos que viven en Santo. Ellos están a salvo y bien. Pero tal como sucedió con muchas familias, el ciclón removió el techo de la comunidad. Se refugiaron en dos habitaciones más pequeñas del edificio principal. Están limpiando la casa e intentando salvar las cosas que pueden. Es así como ellos pasaron la Pascua. Es evidente que vamos a necesitar algo de apoyo para reconstruir la casa de los hermanos lo antes posible. No es imposible que yo pueda viajar, ya que todos los vuelos internacionales fuera de Papúa Nueva Guinea han sido suspendidos por otros dos meses. Esto hace que sea muy difícil visitar a los hermanos.

Además de la casa de los Hermanos, también los edificios escolares fueron dañados. Pasarán meses antes de que se pueda volver a abrir la escuela. Los daños son muy serios y realmente no sabemos cómo o cuándo se podrán hacer las reparaciones. Sólo esperamos que todo se reconstruya rápidamente y que todo vuelva a la normalidad”.