OMPRESS-INDIA (8-06-20) El obispo de Vasai, Mons. Félix Antony Machado, la primera zona en recibir el embate del ciclón, señala que la extensión del daño, gracias a Dios, no fue la que todos temían, un alivio en uno de los Estados indios más afectados por la pandemia. El miércoles de la semana pasada, el ciclón Nisarga golpeaba la costa en Alibaug, cerca Bombay, en el Estado de Maharashtra, con fuertes lluvias y vientos de 120 km/h. El miedo a las posibles consecuencias del ciclón era lógico. Ha llegado a la India solo dos semanas después de que el ciclón Amphan, azotara las costas de India y Bangladesh el 20 de mayo. El ciclón Amphan dejó tras de sí un centenar de mató a casi 100 personas, y varios millones de personas perdieran casi todo en los Estados de Bengala Occidental y Odisha, así como en el sur de Bangladesh.

Mons. Machado en declaraciones a la agencia católica UCA News explicaba que “estamos a salvo y los habitantes de las zonas inundadas pudieron refugiarse en lugar seguro. Nos alivia saber que la extensión del daño no es la que temíamos”. Un alivio teniendo en Sobre todo porque Maharashtra es uno de los estados indios más afectados por la pandemia.

Aún así, cientos de árboles han sido arrancados y hay que lamentar la muerte de cuatro personas. El viento también se llevó el techo de muchas casas y destruyó casas de adobe, pero gracias a la previsión de las autoridades y la cooperación de la población local, explicaba el obispo de Vasai, se han salvado muchas vidas: “Orábamos a Dios para que nos protegiera de este ciclón, porque ya estábamos bajo una considerable presión con la pandemia”. Y añadía: “Dios escuchó nuestra oración, y el ciclón fue tan débil que hoy podemos decir que estamos a salvo y que escapamos del desastre sin demasiados daños”.

Algunas zonas de la archidiócesis vecina, Bombay, han sufrido algunos daños significativos, pero no se ha informado de muertes. “Los nuestros están a salvo”, explicaba el padre Nigel Barret, portavoz del cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Bombay, “aunque la gente sufrió vientos fuertes, lluvias e inundaciones en ciertas áreas”. Una de las parroquias del distrito de Raigad se abrió para acoger a personas que vivían en situación peligra de cara al ciclón, pero los refugiados ya han abandonado la iglesia tras el paso del ciclón. La archidiócesis de Bombay estaba preparada para recibir a personas necesitadas de acuerdo con las instrucciones del cardenal Gracias, explicó el portavoz a UCA News: “Agradecemos a Dios que nos protegió contra la violencia del ciclón”.

Precisamente el día en que llegó el ciclón, la India registró un notable aumento en el número de nuevos casos de coronavirus, con nada menos que 9.304 positivos en un solo día. Maharashtra, el Estado más afectado, suma ya 74.860 infecciones, y 2.500 fallecimientos, casi la mitad de los registrados en todo el país.