OMPRESS-VENEZUELA (15-03-21) Este es el título de la charla cuaresmal del próximo 18 de marzo del misionero malagueño Manuel Lozano, en el curso del Orinoco. Desde hace casi 70 años, la diócesis de Málaga no ha dejado de enviar misioneros a esta zona de Venezuela. El sacerdote misionero intervendrá en la web de la diócesis de Málaga, en una serie de charlas cuaresmales, que están teniendo lugar desde el pasado 15 de marzo hasta el próximo domingo, día 21. Tres sacerdotes, tres laicos y una religiosa compartirán con los usuarios de la web diocesismalaga.es sus reflexiones en esta Cuaresma. Manuel Lozano lleva 28 años como misionero en Venezuela.

La misión diocesana de Málaga en Caicara del Orinoco, donde está Manuel Lozano, tiene la extensión de la mitad de Andalucía. Desde 1954 hasta 1986, los obispos de Málaga enviaron sacerdotes a las diócesis de Ciudad Bolívar, Cumaná, Maturín y Guanare; a partir de 1986, esta ayuda se reorientó hacia la Misión diocesana de Caicara del Orinoco. El envío de sacerdotes ha sido una gracia para aquellas diócesis y para los que a ellas fueron enviados. La Misión Diocesana tiene una extensión de 45.000 kilómetros cuadrados. Además de la presencia y cercanía de los misioneros, son muchos los proyectos que se han conseguido llevar a cabo, como la Escuela Madre del Amor Doloroso, o “Camino de sueños”, donde se atienden a niños con necesidades especiales (síndrome de Down, autistas…). Este año la diócesis de Málaga cumple 35 años de compromiso con la archidiócesis de Ciudad Bolívar, Venezuela, para sostener esta Misión Diocesana de Caicara del Orinoco.