OMPRESS-INDONESIA (26-02-19) Martin Harun es un franciscano que lleva casi cincuenta años en Indonesia. Así que cuando en Indonesia se necesitó una traducción, que evitara cualquier roce, de la reciente declaración firmada por el papa Francisco y el jeque el-Tayeb en Abu Dabi el 4 de febrero, este padre franciscano holandés fue el encargado de llevarla a cabo. Se trataba de un documento único, con un mensaje de tolerancia y fraternidad entre cristianos y musulmanes, un llamamiento al respeto mutuo y a trabajar juntos por el bien común de la humanidad.

Como cuenta UCA News, la traducción del padre Harun ha servido tanto a los cristianos como a los musulmanes en Indonesia, el tercer país más poblado del mundo y el que tiene la mayor población musulmana de la tierra.

Este franciscano llegó a Yakarta en 1971 y desde aquel año, enamorado del país y de su idioma, se dedicó a traducir y revisar los textos de las Escrituras. Sus textos son los que hoy utilizan millones de católicos. Antes de recalar en Indonesia terminó su doctorado en Sagrada Escritura en Jerusalén. Tras estudiar el indonesio, comenzó a enseñar Sagrada Escritura en la Escuela de Filosofía Driyarkara, un centro fundado conjuntamente por los franciscanos, los jesuitas y la archidiócesis de Yakarta. También trabajó con el Instituto Bíblico Indonesio de titularidad protestante, mostrando su destreza interdisciplinaria, y fue profesor en la Universidad Católica Atma Jaya en Yakarta y en la Universidad Parahyangan en Bandung, Java Occidental.

Aunque el padre Harun abandonó sus actividades académicas y universitarias en 2013, para retirarse a una casa franciscana en Sindanglaya, en la isla de Java, sigue dedicado a la difusión del Evangelio. Con 79 años sigue escribiendo artículos y al menos un libro por año sobre el Evangelio. De hecho sigue siendo asesor del Instituto Bíblico de Indonesia. Sus libros se cuentan por docenas y sus artículos, se consideran textos de referencia en las universidades indonesias y entre las comunidades católicas locales. El religioso, que domina el griego, el hebreo, el francés y el inglés, sigue trabajando, asistiendo con frecuencia a seminarios, talleres o retiros en todo el país, además de traducir documentos clave de la Iglesia, entre ellos la Laudato Si’, tan inspirada en San Francisco de Asís, el fundador de su Orden.