OMPRESS-PORTUGAL (17-06-20) La pasada semana amanecía llena de pintadas la estatua erigida en Lisboa a unos de los grandes misioneros de Portugal, el padre jesuita Antonio Vieira, al que además se les considera uno de los escritores insignes de la lengua portuguesa. La estatua se erigió en 2017 en el largo Trindade Coelho, en el corazón de Lisboa, y era un homenaje a este misionero, basado en los últimos estudios que han permitido conocer aún más esta figura, además de la publicación de sus obras completas.

Antonio Vieira nació en Lisboa en 1608 y entró en la Compañía de Jesús en 1623. Fue un misionero ejemplar que desarrolló una gran labor especialmente en Brasil. Destaca la defensa de grupos sociales desfavorecidos como eran los nuevos cristianos, los esclavos negros y los indígenas americanos. También experimentó duros e importantes contratiempos, entre ellos la lucha con los colonos y la expulsión de los jesuitas de Maranhão, guerras con los holandeses en el Brasil y la persecución y encarcelamiento por parte del Santo Oficio. Tras una vida repleta de viajes entre Brasil y Portugal y de intervenciones en los aspectos más diversos de la sociedad civil, económica, religiosa, política y cultural de la época, murió en 1697 en Salvador de Bahía.

Considerado uno de los más insignes escritores en lengua portuguesa, sus obras – treinta volúmenes – abordan no sólo temas religiosos sino también políticos y sociales. Sus sermones y sus intervenciones lo equiparan a la figura, en lengua castellana, de fray Bartolomé de las Casas. En su obra, Sermón de San Antonio a los Peces, recoge lo que fue su verdadero pensamiento: “¡Qué contrario no solo a la razón, sino a la misma naturaleza, que, siendo todos criados en el mismo elementos, todos ciudadanos de la misma patria y todos al cabo hermanos, viváis comiéndoos!”.

Este acto vandálico busca imitar otros que se han practicado en los Estados Unidos y en algunos países europeos en el ámbito de las protestas antirracistas que comenzaron con el homicidio de George Floyd y que han promovido la retiras de monumentos y memoriales de figuras históricas en el espacio público, debido a un pasado real o supuestamente esclavista.