OMPRESS-JAPÓN (15-04-20) En junio de 2018 el Papa Francisco lo nombró obispo auxiliar de Osaka, tras haber sido superior general de los Misioneros Claretianos, y ahora será obispo de Fukuoka, una diócesis japonesa en la que los católicos son una minoría de menos de uno por ciento. “La vida no deja de darnos sustos. Yo acabo de experimentar uno hace unos días. El martes santo me llamó el Nuncio diciendo que el papa Francisco me enviaba a Fukuoka como obispo de aquella diócesis”, explica, en la página web de los claretianos de Cataluña, Mons. Josep Maria Abella la sorpresa con que recibió el anuncio de su nombramiento como obispo de la diócesis de Fukuoka, en el suroeste de Japón. Abella ha servido la diócesis de Osaka como obispo auxiliar desde junio de 2018 y ahora inicia una nueva etapa. El misionero claretiano tiene previsto trasladarse a Fukuoka lo antes posible, teniendo en cuenta las restricciones de movilidad por el coronavirus.

Mons. Abella nació el 3 de noviembre de 1949 en Lleida. Tras completar los estudios de Filosofía y Teología en la Facultad de Teología de la Compañía de Jesús en Sant Cugat del Vallès fue destinado a Japón. Hizo la primera profesión como Misionero Claretiano el 22 de agosto de 1966 y la profesión perpetua el 8 de diciembre de 1972. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1975. Desempeñó diversas labores pastorales en las diócesis de Nagoya, Tokio y Osaka, mientras ejercía de Superior Mayor de la Delegación de los Misioneros Claretianos para el Este de Asia. En 2003 fue elegido Superior General de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. En 2009 fue renovado para un segundo sexenio. Tras finalizar este segundo mandato volvió a Japón, a Osaka. En el 2018 era nombrado obispo auxiliar de la misma.

El anterior obispo de Fukuoka renunció hace un año. “Confío en la colaboración de los sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis de Fukuoka. Todos juntos trataremos de responder a la llamada del papa Francisco que pide una iglesia en salida, bien arraigada en el Evangelio”, apunta Josep Maria Abella en una carta dirigida a amigos, familiares y hermanos de congregación. Con 70 años reconoce que se siente “débil ante este nuevo desafío”. Pero asume el reto consciente de que cuenta con la complicidad de toda la Iglesia de Fukuoka.

La diócesis de Fukuoka se encuentra en la isla de Kyushu y comprende tres Provincias civiles: Fukuoka, Kumamoto y Saga. Tiene algunas ciudades grandes y zonas rurales. La población total es de 7.753.229 habitantes, de los cuales son católicos 30.222 (el 0,39%). Tiene una extensión territorial de 14.837 kilómetros cuadrados. Tiene 55 parroquias y 9 estaciones misionales. Hay 29 sacerdotes diocesanos y 37 sacerdotes religiosos. Hay 5 religiosos hermanos y 281 religiosas. Actualmente tiene tres seminaristas. En la diócesis hay algunas escuelas católicas, hospitales y otras obras apostólicas. Hay un centro de diálogo interreligioso dirigido por los misioneros javerianos.