OMPRESS-BOLIVIA (14-07-20) En un momento muy duro para Bolivia, que sufre las consecuencias sanitarias y económicas del covid-19, nos escribe este misionero claretiano, que pide oraciones para que “el Dios de la Vida nos libre pronto de esta pandemia”. Precisamente el año pasado, los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, como los llamó al fundarlos San Antonio María Claret, celebraron los 100 años de presencia en Bolivia.

Pablo Ibarretxe, felicitado en el día de su cumpleaños, escribe: “En este día agradezco a Dios el don de la vida y lo mucho que Él me ha favorecido dándome la oportunidad de vivir esta vocación misionera que ha sido y es un inmenso regalo para mí. Viendo la vida de tantos hermanos y hermanas que padecen la pobreza extrema y los golpes de la violencia y discriminación considero que soy un afortunado de este mundo.

Hasta el año pasado he trabajado durante 18 años en la Misión Claretiana del Norte de Potosí. Una verdadera Escuela para aprender a ser misionero. En diciembre del año pasado fui destinado a la ciudad de Tarija como párroco de la parroquia Nuestra Señora de Fátima, que los misioneros claretianos regentamos desde 1926. Como sabréis por los medios de comunicación la situación actual en Bolivia es bastante crítica ya que el sistema de salud boliviano está totalmente rebasado por la pandemia: los hospitales colapsados, falta material médico, faltan UCIs, etc.

Y me pregunto qué puede hacer un misionero además de orar por estas gentes, acompañar a los familiares que piden una oración por sus difuntos, animar a las personas en reuniones virtuales, celebrar eucaristías trasmitidas por facebook (está prohibido celebrar eucaristías con fieles). Desde aquí os pido vuestra oración por Bolivia para que el Dios de la Vida nos libre pronto de esta pandemia y nos dé fortaleza para acompañar a los que más están sufriendo”.