OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (11-03-21) El Papa Francisco nombraba ayer al misionero comboniano, Jesús Ruiz Molina, obispo de Mbaïki, en el sur de la República Centroafricana, una diócesis fronteriza con la República del Congo y cercana a la capital del país, Bangui.

Hasta la fecha, este misionero comboniano, natural de La Cueva de Roa, Burgos, ha sido obispo auxiliar de Bangassou, en el mismo país centroafricano, trabajando al lado de su hermano de congregación, el obispo misionero Juan José Aguirre, en una de las zonas más conflictivas del mundo, en donde la violencia, y sus consecuencias de pobreza y falta de desarrollo, no parece cesar.

Jesús Ruiz sucede como obispo a Guerrino Perin, también él comboniano, que ha estado al frente de la diócesis de Mbaïki durante 26 años. Mons. Ruiz Molina nació el 23 de enero de 1959 en La Cueva de Roa. En Burgos estudió tanto en el Seminario Menor como luego en el Seminario Mayor. Completó sus estudios de Filosofía y Teología en el Seminario Mayor de Moncada y amplió su formación en París y posteriormente en Salamanca. Hizo sus primeros votos como misionero comboniano el 25 de mayo de 1985, y los votos solemnes el 24 de abril de 1988. Fue ordenado sacerdote el 11 de julio 1987.

Ha sido formador en el postulantado comboniano y responsable de los Laicos Misioneros Combonianos en España entre los años 2002-2008, y provincial de la nueva Provincia de El Chad en 2008. De 2013 a 2015 fue también consejero de la delegación de la congregación en África Central. El 11 de julio de 2017 fue nombrado obispo auxiliar de Bangassou, siendo consagrado obispo el 12 de noviembre del mismo año. Allí, este misionero burgalés ha sido testigo de una cruenta guerra civil que, desde 2013, ha enemistado a musulmanes y no musulmanes, con los cristianos en medio del drama. Jesús Ruiz tuvo que recibir su ordenación episcopal lejos de su diócesis al estar ocupada la catedral como refugio de decenas de musulmanes que huían de la guerra. El Papa Francisco lo recibió en septiembre de 2018 agradeciendo su entregado trabajo en lo que calificó como “el foso de los leones”.