OMPRESS-BRUNEI DARUSSALAM (28-10-20) Mons. Cornelius Sim, vicario apostólico de Brunei, era nombrado cardenal por el Papa Francisco el pasado viernes. Un obispo que sólo cuenta con tres sacerdotes para cuidar a la minoría católica de una de las pocas monarquías musulmanas absolutas que quedan en el mundo. El nombramiento del futuro cardenal Sim se ha visto como parte de ese llegar a las periferias que tanto busca el Papa Francisco, y que abraza a comunidades tan pequeñas como la de Brunei, que cuenta con unos 21.000 católicos, en su mayoría emigrantes.

Brunei es una de las naciones más ricas del mundo, con una población de solo 429.000 personas. Enclavada en la costa de la isla de Borneo y con fronteras con Malasia, el malayo es el idioma oficial, pero también se hablan el inglés y el chino. Aproximadamente dos tercios de la población de Brunei son musulmanes, regidos por la Sharia, que es aplicable solo a los musulmanes, y gobernados por el sultán Hassanal Bolkiah. Alrededor del 10 por ciento de la población son ateos, el 13 por ciento son budistas y un pequeño número tiene creencias indígenas. Los cristianos forman alrededor del 10 por ciento de la población, la mitad de ellos católicos.

La agencia católica UCA News recogía las declaraciones del padre Arin Sugit, asistente del obispo en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en la capital de la nación, Bandar Seri Begawan. El padre Arin explicaba que alrededor del 70 por ciento de los católicos de la diócesis son trabajadores migrantes de Filipinas. Otro 20 por ciento son de otros países como Indonesia, India y Malasia. Sólo un 10 por ciento son indígenas de Brunei. El padre Sugit fue ordenado en 2008. Los otros dos sacerdotes del vicariato apostólico son el padre Paul Shie, ordenado en 1999, y el padre Robert Leong, ordenado en 2003.

“Somos afortunados de tener una comunidad filipina importante que hace que nuestra Iglesia sea muy viva”, señalaba por su parte el futuro cardenal, “aportan su fe, con devociones piadosas populares, y nos enriquecen mucho a nosotros y a nuestra fe”. Los católicos son libres de practicar su fe dentro del recinto de los templos y en sus hogares, pero las demostraciones públicas de fe están restringidas. El padre Sugit apuntaba que entre 5.000 y 6.000 personas asisten a su misa en Nuestra Señora de la Asunción cada domingo.

Los misioneros franciscanos llevaron la fe católica a Brunei en 1587. Brunei se convirtió en prefectura apostólica en 1987, cuando el Papa Juan Pablo II nombró al entonces padre Sim, su primer prefecto apostólico. Hasta entonces Brunei había formado parte de la diócesis de Miri, en Malasia. En 2004 se convertía en vicariato apostólico, un paso más hacia la conformación de una diócesis. Cuando Mons. Sim sea creado cardenal el mes próximo será el primero nacido en la isla de Borneo. Desde que fuera creada prefectura apostólica, Brunei Darussalam ha contado cada año, desde 1987, con el sostenimiento del Domund, que sólo el año pasado envío 27.000 dólares para los gastos diarios de Mons. Sim y sus tres sacerdotes, además de para los gastos de culto.