OMPRESS-ROMA (21-12-20) El Papa Francisco recibía en audiencia el pasado viernes al obispo de Pemba, Mozambique, Mons. Luiz Fernando Lisboa. Misionero pasionista brasileño, el obispo habló de la cercanía del Papa a la Iglesia y población de Cabo Delgado, tras tres años de ataques armados que ya han causado casi dos mil muertos y 600 mil refugiados.

En los micrófonos de Radio Vaticano, Mons. Lisboa habló del encuentro con el Santo Padre que duró cerca de 40 minutos, encuentro en el que el Papa mostró una vez más su cercanía con la diócesis y sus gentes. “Esta cercanía la ha manifestado durante muchos meses. Desde Pascua cuando habló de la crisis humanitaria por la que atravesamos, el pasado 19 de agosto cuando hizo una llamada telefónica sorpresa y en las últimas dos semanas cuando el Papa ha hecho un hermoso gesto de su caridad pastoral, donando 100 mil euros a los desplazados de la provincia de Cabo Delgado. Y ahora que me ha recibido aquí, en el Vaticano, ha mostrado una cercanía y un gran amor por su pueblo”, explica el obispo.

El Papa, añadía, siempre hace estos gestos a medida de las necesidades de las personas. Ha visto y seguido la situación en Cabo Delgado, de los desplazados que son casi 600 mil, y ha sido muy sensible al sufrimiento de la gente”. Es un Papa “que se preocupa mucho por la periferia y, de hecho, lleva la periferia al centro, como lo hizo Jesús. Ha visto el sufrimiento de la gente y ha mostrado esta cercanía y gran amor por la gente; ha sido el buen pastor del que tanto hablamos y que deberíamos ser. No solo nos invita a los obispos, padres, misioneros y misioneros a ser buenos pastores, sino que da el ejemplo”.

El obispo habló con el Papa sobre la grave situación humanitaria en esta región septentrional de Mozambique, donde desde hace algunos años se producen violentos enfrentamientos armados, con la infiltración de milicianos islamistas, por el control de los recursos naturales. Fue en 2010 cuando se descubría frente a la costa uno de los mayores depósitos de gas natural de África. Las consecuencias del conflicto las está pagando la población civil.

Preguntado Mons. Lisboa sobre las últimas noticias de su diócesis que ha transmitido al Papa, respondió que habló con el Papa de los desplazados presentes en los distintos distritos y en las provincias vecinas, porque a día de hoy Cabo Delgado apenas puede soportar el número de desplazados: sólo en la ciudad de Pemba hay 150 mil desplazados y en las otras ciudades vecinas también hay miles.

El obispo habló de la solidaridad de los obispos de Mozambique y de los Sudáfrica, que han enviado una delegación a los campos de desplazados hace dos semanas para ver la manera de ayudar. También ha recibido mucho apoyo de varias partes del mundo, como el Santuario de Fátima, en Portugal, la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y de diferentes Caritas de varias partes del mundo (España, Portugal, Italia, Brasil y Alemania, entre otros), y habló también de la campaña “Juntos por Cabo Delgado”, lanzada por la diócesis de Pemba, y que tuvo un gran impacto, tanto a nivel interno como internacional. Ha destacado además que las familias de Cabo Delgado han dado ejemplo de una Iglesia samaritana, misericordiosa y acogedora. En su pobreza han acogido a familias de desplazados en sus propios hogares.