OMPRESS-ROMA (5-05-20) En este colegio se han formado la mayor parte de los líderes de la Iglesia de Filipinas, el país con más católicos de Asia y el de más dinamismo misionero. El Pontificio Colegio Filipino de Roma cumplirá 60 años en 2021. El Papa Juan XXIII bendijo e inauguró las instalaciones el 7 de octubre de 1961 para servir como “hogar en Roma” a los sacerdotes diocesanos filipinos que continuaran sus estudios. Sin embargo, es el primer domingo de mayo cuando tradicionalmente se celebra el “Día del Colegio”, coincidiendo con el Día Mundial de Oración por las Vocaciones.

Tradicionalmente, el evento anual incluía una procesión y una comida con la comunidad filipina de Roma, pero la estricta cuarentena debida a la crisis de Covid-19 ha obligado al colegio a una celebración privada. Así el pasado domingo se hacía el lanzamiento oficial de esta efeméride que se celebrará el 7 de octubre de 2021, con la presencia del cardenal filipino, Luis Antonio Tagle, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que celebró la misa en la capilla del Colegio. Después de 59 años de su creación, el cardenal señaló que el colegio también se ha convertido en un hogar “para un número creciente de sacerdotes de otras partes del mundo”. El rector, el padre Gregory Gaston, explicó que actualmente hay 50 sacerdotes que residen en el colegio: 35 de ellos son filipinos y 15 son de diferentes nacionalidades.

Como institución pontificia, el Pontificio Colegio Filipino depende directamente de la Santa Sede, a través de la Congregación para la Educación Católica del Vaticano. Al mismo tiempo, también informa directamente a la Conferencia Episcopal Filipina, que creó un organismo para administrarlo. El colegio es mucho que una residencia sacerdotal y ha servido como capellanía filipina de facto, con una oficina que coordina la pastoral entre la comunidad filipina en Roma. Todos los domingos, sacerdotes del colegio se desplazan a diferentes parroquias y celebran entre 50 y 60 misas en varios lugares de la Ciudad Eterna en filipino, inglés, ilocano, cebuano y bicolano. Además están atentos a las necesidades pastorales de las comunidades filipinas de otros países europeos como Suiza, Grecia, Malta, Alemania, España, Noruega y Francia.