OMPRESS-CUSCO (27-05-19) Con la finalidad de difundir la vida y el testimonio misionero de fray Diego Ortiz, se han preparado una serie de actividades en la ciudad de Cusco, Perú. Este pasado viernes se celebrara en El Cusco, Perú, una misa en la Basílica Catedral del Cusco, presidida por Mons. Richard Alarcón, Arzobispo de esta archidiócesis, por la beatificación de este misionero agustino del siglo XVI. Además se presentaba el libro “Fray Diego Ortiz. El misionero fiel”, novela histórica escrita por el también fraile agustino Gustavo Moreno, que cuenta la biografía del misionero y sus pasos por las tierras del actual Ecuador y el norte del Perú.

La Santa Sede ya reconoció a fray Diego Ortiz como “Siervo de Dios”, primera etapa del proceso de beatificación. El Postulador General de la Orden de San Agustín, Josef Sciberras señaló que está preparando la “Positio Super Martyrio”, presentación racional de las pruebas (de testigos y documentos) sobre el martirio del Siervo de Dios.

Fray Diego nació en Getafe, provincia de Madrid el 24 de julio de 1532 y falleció martirizado en Vilcabamba, Perú, en 1571. Tras ingresar en la Orden de San Agustín, llegaba a Perú a principios de 1548. En 1563 era “doctrinante” en Yanacache cerca de La Paz. Aprendió con esmero el quechua y el aimara. Actúa como misionero hasta en Puná. En 1566 fue enviado a evangelizar a los indios de Capiñora.

Su vida de oración, austeridad, caridad y gran penitencia ganó la confianza de los indios. Sin embargo, como hiciera San Juan Bautista con Herodes, no dejaba de predicar contra el adulterio del Inca Tito Cusi, que se había separado de su esposa Evangelina parar unirse con otra mujer Angelina Polanqilaco. Fue esta mujer, una vez fallecido el Inca, quien le culpó de su muerte. Fray Diego se convirtió en el protomártir de Perú.