OMPRESS-INDONESIA (12-02-20) El pasado viernes se aprobaba el proyecto de un túnel entre la mezquita más grande del sudeste asiático, la Gran Mezquita Istiqlal de Yakarta, y la Catedral de Santa María de la Asunción. Ambos lugares de culto se encuentran en el centro de la capital de Indonesia, el tercer país más poblado del mundo, separados sólo por una concurrida avenida.

El 7 de febrero, tras visitar la Gran Mezquita de Yakarta y las labores de renovación que están teniendo lugar en la misma, el presidente indonesio, Joko Widodo, daba su aprobación a la construcción de un túnel que uniese ambos lugres de culto. Para el presidente indonesio, el túnel representará la cohesión interreligiosa en el país y alentará la fraternidad entre las dos comunidades religiosas. Durante su inspección del sitio, Joko Widodo dijo a los periodistas que “será un ‘túnel de amistad’; alguien sugirió construir un vínculo entre los dos lugares de culto. Yo acepté. La gente ya no tendrá que cruzar la calle”.

La renovación de la mezquita de Istiqlal, la más grande del sudeste asiático, comenzó en mayo de 2019, y se espera esté terminada antes del próximo mes de Ramadán (23 de abril al 23 de mayo de 2020). Para lograr esto, el gobierno ha invertido casi 32 millones de euros para acelerar los trabajos. Para la mayoría de los indonesios, la gran mezquita Istiqlal, construida entre 1961 y 1978, se ha convertido en un símbolo de diálogo interreligioso, desde que la diseñara el arquitecto cristiano, Frederich Silaban.

Sukarno, primer presidente de la República de Indonesia, cuya independencia proclamó en 1945, quería construir la mezquita cerca de la Catedral de la Asunción y la Iglesia Protestante Emanuel, como símbolo de unidad nacional, armonía y tolerancia interreligiosa. Cada año, se organizan numerosas reuniones interreligiosas e intercomunitarias durante los principales festivales musulmanes y católicos, como un signo de paz y amistad, reuniones e iniciativas que van mucho más allá de las meras visitas de cortesía. Así, gracias al cardenal Ignatius Suharyo Hardjoatmodjo, arzobispo de Yakarta y presidente de la Conferencia Episcopal de Indonesia, las misas de la catedral se posponen hasta el día de Eid el-Fitr, fiesta de la ruptura del Ramadán, para permitir que los musulmanes usen el aparcamiento de la catedral. Durante Navidad y Pascua, los miembros de las organizaciones islámicas moderadas más grandes del país (Nahdlatul Ulama y Muhammadiyah) intervienen para brindar seguridad a los fieles católicos y a la catedral. Por su parte, el cardenal Suharyo agradeció la iniciativa: “este túnel de amistad se corresponde con la iniciativa inicial del ex presidente Sukarno, que quería hacer de la construcción de la mezquita Istiqlal un símbolo de armonía y amistad entre los ciudadanos del estado indonesio”.