OMPRESS-PERÚ (17-02-21) El Vicario Apostólico de Puerto Maldonado, el misionero David Martínez de Aguirre Guinea, lanza un llamamiento ante la emergencia social de los emigrantes en la frontera entre Brasil y Perú. El obispo dominico intenta llamar la atención internacional sobre el paso fronterizo entre el Estado de Acre (Brasil) y el departamento de Madre de Dios (Perú), donde se está viviendo un escenario de emergencia social y humanitaria tras la llegada de más de trescientos migrantes de diferentes nacionalidades, la mayor parte haitianos. Los emigrantes manifiestan su deseo de cruzar de Assis en Brasil a Iñapari, Perú, para utilizar este último país como ruta con destino a otros países, algo que impide el cierre de fronteras decretado en el marco de la emergencia sanitaria.

“Ante esta situación”, dice el comunicado, “desde el Vicariato Apostólico de Puerto Maldonado nos pronunciamos haciendo un llamado de atención a las autoridades gubernamentales. Consideramos que se debe brindar solución inmediata a esta situación para evitar que se desencadene un grave conflicto social”.

Explica que en la frontera hay “unos 380 migrantes, en su mayoría haitianos, pero también de Senegal, Burkina Faso, Pakistán, Bangladesh e India, que necesitan ingresar a Perú para viajar hasta la región Tumbes, en la frontera con Ecuador, y desde allí llegar a sus respectivos destinos. Entre los migrantes hay mujeres embarazadas, menores de edad y mujeres lactantes con sus criaturas”. El comunicado explica que los inmigrantes han rechazado la asistencia social, “enfadados con el Perú por el cierre de fronteras” y que lo único que quieren es cruzar el país.

Tomando inspiración en la reciente encíclica del Papa Francisco se pide que se descubra que son “nuestras hermanas y hermanos, miembros de la única familia humana, quienes están padeciendo una situación crítica que precisa de nuestra ayuda y respuesta inmediata”. Además, añade el llamamiento, “en Iñapari, el Gobierno Regional de Madre de Dios cuenta con la infraestructura necesaria para someter a todos los migrantes a la prueba molecular PCR y, de esta forma, asegurar que esta actuación humanitaria sea llevada a cabo con éxito sin poner en riesgo la salud pública nacional”.