OMPRESS-RANCHI (INDIA) (25-11-19) Mons. Theodore Mascarenhas, obispo auxiliar de Ranchi, en el este de la India, en el estado de Jharkhand, ha pedido a las autoridades policiales indias que investigue al CWC (Child Welfare Committee), una agencia gubernamental. Mons. Mascarenhas sospecha que la organización está vinculada a reiteradas acusaciones contra las Misioneras de la Caridad, la congregación fundada por Santa Teresa de Calcuta, acusando a las monjas del sari azul y blanco de tráfico de niños.

La solicitud de este obispo indio, según informa la agencia católica UCA News, se producía días después de una redada policial en un convento de las Misioneras de la Caridad en el estado de Jharkhand, que investigaba tres casos de venta de bebés. “La policía ha aceptado denuncias falsas contra monjas inocentes, por ayudar a madres solteras en apuros”, protestaba Mons. Mascarenhas. La redada del 18 de noviembre, dirigida por la policía en el Convento de Dumka, es, para él, “el último de una serie de ataques contra las hermanas”. El obispo acusa a la policía de “fabricar” las acusaciones, bajo la autoridad del gobierno del estado de Jharkhand, del partido ultranacionalista BJP (Partido Bharatiya Janata). Según él, las monjas entregaron a los niños en adopción con el acuerdo del CWC de Ranchi, la capital del estado. Mons. Mascarenhas afirma que se respetaron todas las leyes. En los tres casos señalados, se acusa a las hermanas de haber vendido bebés nacidos en el Nirmal Hriday (Corazón tierno), el hogar de las monjas para madres solteras. La policía aceptó la denuncia del primer caso en julio de 2018. La hermana Concelia Baxla, que dirigía el centro, fue entonces detenida. La gestión de la fianza de la religiosa de 62 años se ralentizó por más de un año y no fue liberada hasta el 27 de septiembre. El segundo caso se registró en octubre de 2019 y el tercero en este noviembre. El obispo de Ranchi sostiene que las religiosas tienen todos los documentos necesarios que prueban que los niños fueron entregados en adopción con el acuerdo de la CWC. Si hay sospechas de violaciones o acusaciones sobre el proceso de adopción, la policía debería investigar el papel de la CWC. Pero la investigación de la policía se centró en las hermanas a las que acusaron directamente de trata de seres humanos.

La policía ha pedido ciertos documentos sobre los niños, que deberían estar en manos de la CWC. Amenazaron con arrestar a las monjas por no presentarlos antes del 22 de noviembre, el pasado viernes. “En un caso, una mujer dio a luz en un hospital público de Ranchi, y la CWC dio al bebé para que lo adoptara. Pero no es la CWC la que es acusada hoy por la policía, sino las monjas que cuidaron a la madre”, señalaba el obispo de Ranchi. En la mayoría de los casos, asegura, las madres solteras solicitan el aborto, pero con las monjas, reciben asesoramiento y apoyo, en un entorno privado y protegido. “Pero la sensación de hoy en Jharkhand es que ayudar a los pobres es un crimen”, lamenta Mascarenhas. Desde la llegada del BJP al poder en Estado de Jharkhand en 2014, los cristianos han sufrido muchos casos de violencia y acoso por parte de grupos pro-hindúes. Estos grupos también se oponen a los misioneros y sus obras sociales y educativas, viéndolos como una fachada que oculta conversiones forzadas. Cerca de 1,5 millones de cristianos viven en Jharkhand, en su mayoría minorías tribales, de una población de 35 millones. Son el 4,3% de la población, casi el doble del promedio nacional. Las acusaciones contra las Misioneras de la Caridad ponen en el objetivo a esta congregación tan unida a la India, desde que la Madre Teresa las fundara en 1950 para servir a “los más pobres de los pobres”. De hecho, de las 770 casas de las hermanas en el mundo, 243 están en India.