OMPRESS-ANGOLA (29-10-19) La diócesis de Lwena, en Angola, clausuraba todas las actividades del Mes Misionero Extraordinario con una misa multitudinaria en el pabellón deportivo “27 de marzo” de la ciudad. Y es que a la Misa asistieron más de 4.000 fieles.

Fue una oportunidad para instituir algunos ministerios laicales, como el de consolación y anuncio, junto a los de catequista y ministro extraordinario de la comunión. En la misa se ofreció y se presentó la labor misionera de las distintas parroquias, labor que engloba el establecimiento de nuevas comunidades, de grupos de oración familiar, de reflexión bíblica en hogares, entre otros. El obispo de Lwena, el salesiano argentino Jesús Tirso Blanco, recordó que uno sólo se realiza como cristianos viviendo “para Dios y para nuestros hermanos”. A los nuevos ministros laicales les recordó que han de tener “firmeza y valentía en la predicación del Evangelio”.

Las ofrendas fueron una gran cantidad de alimentos, destinados a las muchas personas que en el sur de la provincia de Lwena, en los pueblos de Chiúme, Missuma Mitete, Muie y Cangombe, pasan hambre debida a la dura sequía que está sufriendo Angola.

En su última visita a la zona afectada por la sequía – la más fuerte de los últimos 30 años en Angola y Namibia – y la hambruna que esta provoca, Mons. Tirso, bautizó a los fieles con agua “turbia”, dada la falta de agua para beber, como un signo de las estreches que ese están sufriendo

Con la falta de agua limpia y sin alternativa, Mons. Tirso tuvo que bautizar a sus fieles con agua “turbia”. Caritas de Lwena ha lanzado una campaña de solidaridad para enviar todo tipo de bienes de primera necesidad a las localidades afectadas.