OMPRESS-TOLEDO (17-09-19) El 25 de septiembre se presentará en Toledo el libro “En Marcha Misionera”, escrito por Fernando Redondo, responsable en Castilla-La Mancha de la ONG Misión América y durante años colaborador e impulsor de las campañas de las Obras Misionales Pontificias. La presentación tendrá lugar en la Sala Capitular del Ayuntamiento de Toledo, donde el autor, Fernando Redondo estará acompañado por la Alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, y el Vicario General de la Archidiócesis de Toledo, Francisco César García Magán.

“En marcha misionera”, editada por San Pablo, aparece en el contexto del Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco para este octubre. El libro ofrece pistas para que todos los cristianos asuman que son discípulos misioneros. Se trata, según afirma el autor, de “poner en su sitio a la pastoral misionera, haciéndola verdadera pastoral ordinaria de la Iglesia, en todas las diócesis y en todas las comunidades parroquiales”. Por eso, “es el momento de vivir la alegría y el entusiasmo misionero”, invitando y retando a encontrarnos con lo esencial, “el Evangelio”.

El prefacio del libro corre a cargo del padre Fabrizio Meroni, responsable internacional de la Pontificia Unión Misional y director de la Agencia Fides. El padre Meroni explica que el Mes Misionero Extraordinario es “una gran oportunidad para la conversión a Cristo y la misión en el mundo”. Alaba el prefacio el nombre del libro, “En marcha misionera”, porque “el movimiento misionero nos hace ser la verdadera Iglesia en el mundo, al servicio de su salvación y nuestra conversión. Avanzamos hacia el destino común del amor de Jesús que nos salva para la vida eterna, que nos envía constantemente en una misión preocupada por el destino de cada uno y la salvación de todos”.

El libro recoge testimonios misioneros como el de Fernando Cordero Morales ss.cc, con “Jirafear: claves para una pastoral con corazón”: “Como las jirafas estamos emplazados a mirar con perspectiva y mirar, además, hacia el futuro, sin olvidar nunca el cuidado de la vida interior”. Por su parte, la hermana María del Prado Fernández, misionera comboniana, habla, en su testimonio, de la paciencia y complicidad de Jesús con sus misioneros, lo que hace que “la Iglesia ayude a las culturas a sacar lo mejor de ellas mismas”. El testimonio del misionero javeriano Rolando Ruiz recuerda que “no puedo yo orar y olvidarme del otro, la pasión por Jesús se traduce en pasión por la gente por la que él ha dado su vida”.

El también misionero javeriano Padre Jesús Morales acerca un testimonio único sobre “Japón: el rostro de la esperanza”.