Este domingo los católicos españoles se comprometen de nuevo con las vocaciones en países de misión, conocidas como Vocaciones Nativas. La Obra de San Pedro Apóstol –una de las Obras Misionales Pontificias (OMP)- apoyó el año pasado 76.917 seminaristas y 5.649 novicios y novicias en el primer año canónico en todo el mundo. Este domingo, los fieles tienen una nueva oportunidad de colaborar con las Vocaciones Nativas, en una Jornada que se celebra conjuntamente en España con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

 

Inocencia Rodrigo, ya sabía que quería ser religiosa con 13 años. “Era el tiempo de descubrir el amor masculino, y Jesús se metió por medio y me sedujo, y me dejé seducir”. Hoy es misionera, y ha pasado su vida formando a las vocaciones nativas en Japón, Indonesia y actualmente en Filipinas. “Ya tengo 84 años, y soy feliz con el Esposo que he elegido; bueno… Él me eligió primero a mí”, explica.

Después de muchos años de experiencia en Asia, conoce bien la situación de las vocaciones nativas. “En Vietnam, así como en Indonesia, hay muchas vocaciones, porque la familia cuida su vida cristiana. Los países en los que los cristianos son minoría, la familia reza unida y se reúnen con otras familias para rezar. Allí la semilla de la vocación crece y florece”. Estas vocaciones que nacen en las misiones asumen el relevo de los misioneros, y encarnan una fe con lengua materna.

Según los datos de la Guía de las Misiones Católicas, la presencia de las vocaciones nativas es una realidad al alza. Desde 1989 hasta hoy la presencia del clero nativo se ha triplicado. Por otro lado, el último Anuario Estadístico de la Iglesia Católica muestra que la intensidad de vocaciones es muy alta: comparando el número de vocaciones por millón de católicos, nos encontramos con que Asia (con 245,7 seminaristas por millón de católico) y África (con 130,6) lideran el ranking.

Este domingo 22 de abril, la Iglesia y los católicos españoles celebran dos jornadas vocacionales, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y la Jornada de Vocaciones Nativas. Esta última es una cita misionera promovida por las Obras Misionales Pontificias (OMP), que pide el apoyo de todos los fieles para estas vocaciones en los territorios de misión, que muchas veces tienen serios problemas económicos para responder a la llamada vocacional.

OMP les ayuda a través de la Obra de San Pedro Apóstol, que sostuvo el año pasado 76.917 seminaristas (uno de cada tres del mundo) y 5.649 novicios y novicias en su primer año canónico. Gracias a la generosidad de los fieles de todo el mundo, se destinaron 18.522.039,10€ a este fin –el 8,94% fue aportado desde España-. Al igual que con el Domund, se busca dotar de recursos económicos y evangelizadores a las Iglesias de los Territorios de Misión, a través de sus vocaciones.

Para ayudar a las Vocaciones Nativas de los territorios de misión puedes colaborar con un donativo o con una beca para vocaciones nativas.