OMPRESS-MARRUECOS (3-11-20) Jóvenes activistas de asociaciones marroquíes visitaron este domingo la parroquia de Notre Dame de Lourdes en Casablanca, para ofrecer flores a los cristianos residentes en Marruecos con motivo del Día de Todos los Santos y como muestra de apoyo y cercanía ante el atentado de Niza.

Según informa el periódico marroquí Libération, el encuentro entre estos jóvenes, que pertenecen a las asociaciones “Marroquíes Plurales” y “Los 109”, y los fieles de la parroquia se desarrolló en un marco de cordialidad, que permitió a las dos partes, cristianos y musulmanes, reiterar su apuesta por la promoción de los valores de convivencia, amistad y fraternidad.

“Este gesto de convivencia pretende dar respuesta a los numerosos mensajes de felicitación recibidos de los cristianos, que viven con nosotros, verdaderos marroquíes de corazón, y de tantos extranjeros que aman Marruecos, a través de las redes sociales en el con motivo del Aid Mawlid Nabawi (el nacimiento de Mahoma, el 28 de octubre)”, explicó el presidente de “Marroquíes Plurales”, Ahmed Ghayet, en un comunicado. Se trata también de “expresar nuestra compasión y ofrecer nuestro pésame a los fieles de las iglesias de nuestro país tras el brutal asesinato de tres cristianos en una catedral de Niza, en Francia, y recordar, en estos tiempos convulsos, hasta qué punto Marruecos es respetuoso con todas las religiones”.

El comunicado continuaba explicando que, con su gesto, han querido “mostrar que las generaciones jóvenes han tomado el relevo y que somos los herederos de esta cultura, de esta riqueza, que SM el Rey Mohammed VI, Amir Al-Mouminine, demostró además invitando a Su Santidad el Papa Francisco a Marruecos para visitar nuestro país”.

Por su parte, el padre Laurant Berte, al frente de la parroquia de Notre Dame de Lourdes en Casablanca, subrayó la importancia de invitar a cada persona, sea cual sea su religión, a la fraternidad, a la solidaridad. “Estamos de paso por este mundo. Lo más importante es prepararnos para el encuentro con Dios algún día”, considerando que el diálogo y el reconocimiento mutuo son requisitos previos para la convivencia. “Hay que ser conscientes de que todos somos hermanos y hermanas”, al reconocerlo así es muy difícil hacerles daño.