OMPRESS-MADRID (6-04-18) “Refresca la fe y reaviva la llama misionera. Supone un nuevo impulso en la fe y en el amor a la misión”. Nos ha servido para “saber que la fe se contagia y que no estamos solos”. Ha sido “un impulso a la inquietud misionera”. Ayuda a “abrir bien los ojos del corazón”. Así vieron los jóvenes participantes el Encuentro Misionero reunió el año pasado a más de 150 de ellos en El Escorial. Este fin de semana, desde hoy hasta el domingo, un número similar tendrá la oportunidad de participar en una nueva edición de estos encuentros organizados por las Obras Misionales Pontificias.

Desde esta tarde hasta el domingo y con el lema “Dios está aquí y yo no lo sabía” casi dos centenares de jóvenes llegados de toda la geografía española tendrán la oportunidad de compartir sus inquietudes misioneras. Este sábado por la mañana se dedicará a reflexionar sobre los momentos en que Dios se ha hecho presente en la vida de cada uno, con testimonios personales, reflexión y dinámicas de grupo. Por la tarde se dará un paso más, con el relato de una experiencia misionera y una mesa redonda sobre “reconocer, interpretar, elegir” – los verbos propuestos en el documento preparatorio del Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes convocado por el Papa Francisco.

El domingo se centrará en la respuesta al “Dios está aquí y yo no lo sabía”, reflejada en varios testimonios de vocación misionera. Habrá también oportunidad para breves comunicaciones, como la participación de jóvenes españoles en la Asamblea del Sínodo. Se concluirá con la Misa presidida por José María Gil Tamayo, Secretario general de la Conferencia Episcopal Española.

Ojalá que los participantes de este encuentro vivan la misma experiencia de quienes participaron en ediciones anteriores. Decían que había que “seguir organizando estos encuentros, pues son ‘vitaminas’ para la fe”, sobre todo porque avivan “el deseo de entregarnos a lo que Dios nos pida”.