¿Cómo es la evangelización? Es vivir el Evangelio, es testimoniar cómo se vive el Evangelio: testimoniar las Bienaventuranzas” Papa Francisco en su viaje a Myanmar y Bangladesh

El Papa Francisco en el vuelo de vuelta de su viaje apostólico a Myanmar y Bangladesh. Contestaba una interesante pregunta planteada por los periodistas franceses sobre el hecho de que algunos opongan diálogo interreligioso y evangelización. ¿Cuál es la prioridad – preguntaban – evangelizar o dialogar por la paz?

El Papa contestaba con claridad: “La primera distinción: evangelizar no es hacer proselitismo. La Iglesia crece no por proselitismo, sino por atracción, es decir, por testimonio. Esto lo ha dicho el Papa Benedicto XVI. ¿Cómo es la evangelización? Es vivir el Evangelio, es testimoniar cómo se vive el Evangelio: testimoniar las Bienaventuranzas, testimoniar Mateo 25, testimoniar el Buen Samaritano, testimoniar el perdón setenta veces siete. Y en este testimonio, el Espíritu Santo trabaja y hay conversiones. Pero nosotros no somos muy entusiastas de que las conversiones se hagan rápido. Si vienen, esperan: se habla…, vuestra tradición…, se hace de forma que una conversión sea la respuesta a algo que el Espíritu Santo ha movido en mi corazón ante el testimonio del cristiano. En la comida que tuve con los jóvenes en la Jornada de la Juventud en Cracovia – quince jóvenes de todo el mundo – uno me hacía esta pregunta: ¿Qué debo decir a un compañero de universidad, un amigo, bueno, pero que es ateo? ¿Qué debo decirle para cambiarlo, para convertirlo? La respuesta ha sido esta: Lo último que debes hacer es decirle algo. Tú vives tu Evangelio, y si él te pregunta por qué haces esto le puedes explicar por qué lo haces. Y deja que el Espíritu Santo lo atraiga.

Esta es la fuerza y la mansedumbre del Espíritu Santo en las conversiones. No es un convencer mentalmente con apologéticas, razones… no. Es el Espíritu Santo el que hace la conversión. Nosotros somos testigos del Espíritu, testigos del Evangelio. ‘Testigo’ es una palabra que en griego se dice ‘mártir’: el martirio de todos los días, el martirio también de sangre cuando llega… Su pregunta: ¿qué es prioritario, la paz o la conversión? Pero, cuando se vive con testimonio y respeto, se hace paz. La paz comienza a romperse en este campo cuando comienza el proselitismo, y hay tantos tipos de proselitismo, pero esto no es evangélico”.