OMPRESS-MADRID (11-11-20) Este jesuita pasó cinco décadas en la India, donde fue galardonado como uno de los mejores escritores en lengua gujarati, en la que escribió nada menos que 78 libros, muestra cómo llegó a integrarse en la sociedad india. Muchas han sido las muestras de tristeza por su fallecimiento sobre todo en el estado de Gujarat. Narinder Modi, primer ministro de la India, y tres veces ministro principal de este estado de Gujarat, enviaba un tuit para recordarlo: “El padre Vallés se hizo querer por muchos, especialmente en Gujarat. Se distinguió en diversas áreas como las matemáticas y la literatura gujarati. También le apasionaba servir a la sociedad. Entristecido por su fallecimiento. Que su alma descanse en paz”.

El padre Vallés nació en Logroño el 4 de noviembre de 1925. Tras hacerse jesuita y ordenarse sacerdote fue destinado a Gujarat en 1949. Allí pasaría más de cincuenta años. Tras su jubilación, el padre Valles se instaló en Madrid para acompañar a su madre hasta que falleció a los 102 años. El sacerdote jesuita perdió a su padre cuando tenía diez años. Seis meses después de su muerte, estalló la Guerra Civil Española y tuvo que huir de su hogar, junto con su madre y su hermano. Se fueron a vivir con la tía de su madre, lo que le permitió asistir a un colegio jesuita junto con su hermano, y de ahí entró en el noviciado de la Compañía.

Dominó el idioma local de Gujarat prometiendo no hablar una palabra de inglés mientras lo estudiaba. Recordaba en su biografía del sitio web que tenía para promocionar sus publicaciones que: “Al corazón se llega a través de la lengua materna. En mi región, esa era el gujarati, que también era la lengua materna de Mahatma Gandhi. Lo estudié durante el ‘año de idiomas’ prescrito para todos los seminaristas jesuitas”. Sus libros le valieron muchos reconocimientos literarios. Fue el primer extranjero en recibir en 1978 la medalla de oro Ranjit Ram, el premio literario más importante del estado de Gujarat. Escribía además una columna semanal para el Gujarat Samachar, el principal diario gujarati. Más tarde se vio “obligado”, según decía él, a escribir en inglés y publicó más de 24 libros en este idioma y 42 en español. Sus libros han sido traducidos al chino y a otros idiomas europeos. Entre sus títulos, “Gandhi, una alternativa a la violencia”, “Como leones rugientes, la Eucaristía misión de Vida” o “Los siete puentes”. En sus libros se refleja su pasión por servir a Dios y a las personas, como en “Nuestra Señora de la Alegría”.

El padre Vallés era también un insigne matemático, que introdujo conceptos matemáticos en la lengua gujarati, y fue el que introdujo las “matemáticas modernas” en la Universidad de Gujarat. Escribió el primer libro de texto sobre álgebra abstracta y representó a la India en congresos internacionales de matemáticas en Moscú, Exeter y Niza. Enseñó matemáticas en el St. Xavier’s College Ahmedabad de 1960 a 1982.

“El padre Vallés fue matemático, músico, escritor, mentor, gurú espiritual y guía, todo en uno”, dijo el padre jesuita Cedric Prakash, quien pasó muchos años con él. “Contribuyó enormemente al idioma y la cultura gujarati; quizás ningún extranjero o no gujarati haya alcanzado su nivel en esto”.

Como decía en uno de sus escritos comentando el salmo 104: “Que arda mi día como ha ardido la varilla de incienso que se deshace en perfume, se desvanece en la nada y llena todo el espacio alrededor con el gesto evasivo de su presencia invisible; y que no deje así residuo alguno de remordimiento, preocupación, ansiedad o culpa en mi alma abierta al cielo”.