OMPRESS-BARCELONA (16-02-21) Tras medio siglo de entrega misionera en África, ha fallecido este misionero jesuita, que siempre estuvo al lado de los excluidos y de las poblaciones más vulnerables de los países a los que la misión lo llevó. El misionero fallecía con 84 años en Barcelona el pasado 9 de febrero. En su libro “Caminando por África” (Ediciones Mensajero, 2019), recordaba que “la misión es la alegría de compartir nuestra fe, que va unida a la de compartir el pan y la vida”.

Nació en Barcelona en 1936 y fue ordenado sacerdote, ya jesuita, en 1967. Al año siguiente era destinado a Chad, en parroquias de zonas rurales de este inmenso país, en la zona de Moïsala, donde le tocó vivir las graves hambrunas de los 1984 y 1993, para las que desarrolló proyectos como los graneros comunitarios que mitigaron padecimientos de entonces y posteriores. Hasta 2005 estuvo en Chad, salvo un breve periodo, 1972-1973, en Yaundé, Camerún.

En 2005 pasó a Burkina Faso, donde entre otras labores dirigió el Centro de Espiritualidad “Paam Yôodo”, y donde también respaldó una iniciativa de microcréditos destinada a madres de familia, además de atender a personas con VIH. En 2018 volvió a Barcelona, sin dejar de ayudar a la misión en Chad y Burkina Faso. La delegación de misiones de Barcelona colaboró con él en el 2019 en un proyecto de ampliación de una parroquia en Uagadugú.