OMPRESS-NUEVA YORK (2-07-20) El padre Robert F. X. Astorino, de la Sociedad Misionera de Maryknoll, fallecía la pasada semana en un hospital de Nueva York. Fundador de UCANews, solía decir que “cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”. El padre Astorino nació en Nueva York el 27 de mayo de 1943. En 1970, fue ordenado sacerdote de la Sociedad Misionera de Maryknoll, una sociedad de vida apostólica dedicada a la misión ad gente. Fue enviado a Hong Kong al año siguiente para trabajar con jóvenes, en su mayoría hijos de refugiados de China.

Graduado en Sociología en la Universidad de Fordham y en Periodismo en la Universidad de Columbia, el joven sacerdote se involucró en las comunicaciones sociales en 1974. Ayudó a lanzar la Oficina de Comunicación Social Católica de Hong Kong y se convirtió en su director mientras ayudaba a muchos medios de comunicación católicos internacionales a establecerse en la región. De 1975 a 1977, el padre Astorino enseñó Periodismo en la Universidad China de Hong Kong mientras ayudaba activamente en el trabajo de la Asociación de la Prensa Católica de Asia Oriental.

Convencido de que la Iglesia de Asia debe comunicarse con el mundo a través de periodistas asiáticos, el sacerdote lanzó la Unión de Noticias Católicas de Asia (UCAN) en 1979. Su página UCANews, apoyada por las Obras Misionales Pontificias, es una de las mejores fuentes de información católica, religiosa y social del continente. Para hacer realidad su visión de una organización profesional de medios católicos, el padre Astorino, cariñosamente conocido como “padre Bob”, dedicó tiempo y medios a capacitar a jóvenes asiáticos para convertirse en periodistas.

“Fue un pionero de su tiempo”, señalaba Chainarong Monthienvichienchai, ex presidente de la UCAN: “Impulsó el liderazgo e inspiró de modo excepcional a UCAN en una época de grandes cambios”. Monthienvichienchai dijo que, bajo el liderazgo del sacerdote, los que escribieron para UCAN estaban motivados “no por ganancias económicas o profesionales, sino por un claro sentido de misión que obviamente era el enfoque de su propia vida”. •Espero que su fallecimiento sirva para recordar a quienes trabajan hoy en los medios de comunicación que deben ser tan valientes para enfrentar los cambios como lo fue él, mientras avanzamos a través de este período sin precedentes en la historia mundial”, dijo el ex director de la UCAN.

Muchos de los que acudieron a los talleres de formación del padre Astorino se convirtieron más tarde en profesionales de los medios de comunicación no solo de la Iglesia en Asia sino también de medios laicos. “Como un formador experto, enseñó a las personas cómo ver, escuchar y sentir todo… y trasladarlo en palabras de manera apropiada y eficaz”, escribía Rock Ronald Rozario, periodista de Bangladesh, en declaraciones a UCANews. “Dejo una impresión duradera en mi vida… Era una figura sencilla, santa, paternal para todos los que le conocieron y entraron en contacto con él”, explicó el periodista en homenaje al sacerdote. “Alentó a las personas a comprometerse con la verdad y ver lo extraordinario en las cosas ordinarias”. Recordó que el padre Astorino solía decir que “cuando cambias la forma en que miras las cosas, las cosas que miras cambian”. Recordaba “cómo nos preparó para amar y ver cosas buenas en los no cristianos, especialmente en los musulmanes. El padre Bob fue un regalo para la Iglesia en Asia y el mundo”, añadió el periodista.

El misionero fue consultor del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. En 1998, recibió el “Premio Obispo John England”, de la Asociación de la Prensa Católica de los Estados Unidos y Canadá por su contribución a la defensa del derecho a practicar la religión en la región.