OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (18-09-20) Ha fallecido esta misionera de Reus, que pasó 50 años en el Congo, en Kinshasa. Misionera aquí y allí, siempre estaba dispuesta a colaborar con las campañas de las Obras Misionales Pontificias, con una gran generosidad. Isabel fallecía este jueves 17 de septiembre a la edad de 79 años, en Reus, después de un largo período de enfermedad. La misa funeral tendrá lugar la tarde de hoy viernes 18 de septiembre, a las 16.00h, en la Iglesia Prioral de San Pedro Apóstol de Reus.

Isabel Correig ha sido misionera en la República Democrática del Congo durante cerca de cincuenta años como religiosa de la Compañía misionera del Sagrado Corazón. Correig inició su apostolado en Kinshasa, en la capital, viviendo en comunidad en un barrio pobre y haciendo equipo con el párroco, de origen belga, que en aquella época era todavía un misionero extranjero. Correig se ocupó de la catequesis, de un centro social para las madres de familia y colaboró en todas las iniciativas parroquiales.

La misionera recordaba que el haber conocido al padre Philippe Nkiere, hijo del Congo y también misionero, fue muy importante para ella. Aquel sacerdote acabaría siendo el obispo de Inongo, años después. Juntos coincidieron en una misma visión de la realidad del pueblo congoleño y para dar una respuesta a la situación de marginalización iniciaron la Asociación Ekolo ya Bondeko, Pueblo de la fraternidad.

Ekolo ya Bondeko fue reconocida como asociación de fieles por la Iglesia local congoleña en 1985 y aprobada definitivamente en 1993. Con un claro objetivo misionero, vivir y anunciar a Jesucristo haciéndose hermanos y hermanas de aquellos que no tienen a nadie, la asociación encauzó el impulso misionero de Isabel. La asociación creó, entre otras iniciativas, el “Foyer Elikya”, en Kinshasa, que acoge a 25 niñas a las que se les proporciona un ambiente familiar donde se sientan queridas y ayudadas. La mayor parte han sido rechazados por su familia, acusadas de brujería.

Su tierra natal reconoció su labor por los demás en 2007 cuando el Ayuntamiento de Reus le concedió la Medalla de la Ciudad y, en 2015, con el Premio Gaudí Gresol. Desde las Obras Misionales Pontificias agradecen la generosidad que siempre tuvo en la animación misionera, cuando volvía de África, haciéndose misionera allí y aquí.