OMPRESS-GUINEA-BISSAU (6-04-21) Mons. José Pedro Carlos Zilli, obispo de Bafatá, en Guinea-Bissau, fallecía el Miércoles Santo, tras contraer el covid-19. Es uno de los 61 muertos por la enfermedad en esta nación africana de casi 1,7 millones de habitantes. Los fieles de Guinea-Bissau han expresado su dolor por la pérdida de quien ha sido una figura histórica para la fe en el país.

El presidente de la República, Umaro Sissoco, dio su pésame a la Iglesia y a la familia del obispo y valoró su labor por la reconciliación nacional entre los guineanos y el diálogo interreligioso que tanto fomentaba. La comunidad islámica y la Iglesia evangélica también han expresado su cercanía.

Mons. Zilli tenía 66 años y había nacido en Santa Cruz do Rio Pardo, en el Estado brasileño de Sao Paulo. Tras ordenarse sacerdote en 1985, como miembro del PIME, el Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras, había partido con destino a la misión en Guinea-Bissau. En 2001, el Papa Juan Pablo II creó la diócesis de Bafatá – solo hay dos en el país, Bafatá y Bissau – nombrando a Mons. Zilli su primer obispo, en un país en el que los cristianos son una minoría el 15%. Gracias a su labor la Iglesia brasileña ha estado muy comprometida con la misión en este pequeño país de África occidental, con una misión dedicada a San Pablo VI.

El superior del PIME en Guinea-Bissau, el padre Davide Sciocco, ha señalado que el obispo de Bafatá era un modelo de vida misionera: “Fue un gran misionero que dejó Brasil siendo aún joven”, y agradecí el regalo de su vida como misionero: “Un gran amigo, un maestro desde mis primeros años de vida en Guinea”.