En este mes de enero los protagonistas son los niños, con la Jornada de Infancia Misionera. El Papa Francisco pide que les ayudemos a vivir la fe con el lenguaje del amor.

El día del Bautismo del Señor, el Papa pidió que hablemos “la lengua de los niños, que gusta tanto a Jesús”, y eso es justo lo que pretende la Obra de la Infancia Misionera. Francisco bautizó a varios niños y en la homilía recordaba a sus padres que el bautismo es “el primer paso en su tarea de transmitir la fe”. El Papa valoraba esa labor de padres y padrinos y les decía que “la transmisión de la fe solo se puede hacer en ‘dialecto’, en el dialecto de la familia, en el dialecto de papá y mamá, del abuelo y abuela. Después vendrán los catequistas a desarrollar esa primera transmisión, con ideas, con explicaciones… Pero no olvidéis esto: se hace ‘en dialecto’, y si falta el dialecto, si en casa no se habla entre los padres esa lengua del amor, la transmisión no es tan fácil, no se podrá hacer. No lo olvidéis. Vuestra tarea es transmitir la fe, pero haciéndolo con el dialecto del amor de vuestra casa, de la familia”.

También antes, el día de la Epifanía, el Papa Francisco se dirigía a los niños y les recordaba que la Jornada de Infancia Misionera “invita a los chicos misioneros a hacer suya la mirada de Jesús, para que se convierta en guía preciosa de su compromiso de oración, de fraternidad y de compartir con sus compañeros más necesitados”.

Todo esto es lo que busca Infancia Misionera, la obra del Papa en la que los protagonistas son los niños. Infancia Misionera es una escuela de fe, que invita a los niños de todo el mundo a seguir a Jesús y a anunciar su Evangelio como misioneros, ofreciendo para ello a los padres, catequistas y profesores numerosos recursos, actividades y propuestas de animación misionera a lo largo de todo el año. Y es también una escuela de solidaridad, donde los niños se inician en la práctica de la caridad y la ayuda mutua con otros niños.

También a los niños, el Papa Francisco les dice: “¡Seamos siempre misioneros!”. Y la Jornada de Infancia Misionera 2018 le pregunta a cada uno: ¿te atreves?