OMPRESS-BURKINA FASO (14-05-19) Ayer lunes tenía lugar el entierro del padre Yampa Siméon y de los cinco fieles asesinados en Dablo, Burkina Faso, por un grupo integrista islámico. La ceremonia tenía lugar en el cementerio de la misma localidad de Dablo, con presencia de una delegación del gobierno burkinés, que expresaba las condolencias de presidente, Roch Marc Christián Kaboré: “Hemos venido a expresar las condolencias del presidente de Burkina Faso a las familias en duelo y a la comunidad católica y condenamos con la mayor energía estos actos bárbaros, que buscan crear un conflicto interreligioso”.

El domingo por la mañana, un grupo de fundamentalistas islámicos irrumpía en la parroquia del beato Isidore Bakania a Dablo, en el norte el país. Su objetivo era el sacerdote Siméon Yampa, de 34 años, encargado del diálogo interreligioso en la diócesis de Kaya. Tras asesinar al sacerdote, han escogido a cinco de los fieles que estaban en misa, y les han disparado a sangre fría. Han incendiado la iglesia, varios negocios e incluso un ambulatorio. La localidad, de unos 30.000 habitantes, ha entrado en pánico.

El Papa Francisco ha manifestado su dolor por el atentado y ha asegurado sus oraciones por las víctimas, sus familiares y toda la comunidad cristiana del país. Se suceden los ataques contra las comunidades cristianas de Burkina Faso. El 28 de abril, en la localidad Silgadji, era asesinado un pastor protestante junto a otros cinco fieles. A mediados de febrero, era asesinado el misionero salesiano español César Fernández, además de cuatro agentes de aduanas. No se tienen noticias del padre Joël Yougbaré, párroco de Djibo, desaparecido el domingo 17 de marzo.