OMPRESS-CÁDIZ (10-09-19) La Archicofradía del Pilar, una de las cofradías con más solera y tradición de Cádiz, ha concedido al misionero claretiano Manuel Ogalla, el “Galardón de la Caridad”. Este fin de semana se hacía entrega de este reconocimiento a los padres del misionero en la Parroquia de San Lorenzo, donde tiene su sede la archicofradía. Se les hizo entrega de una imagen de su titular y de una importante cantidad económica.

El secretariado diocesano de misiones fue invitado a compartir el momento: “Agradecemos el gesto que la Archicofradía tuvo con la misión, y al párroco, Pbro. Jesús, y a la comunidad parroquial, por acogernos y llevar el amor de Cristo, por la Caridad, a los hermanos más empobrecidos, en la persona del Pbro. Manuel Ogalla, en Zimbabue”, señalan desde el secretariado.

Cada año, en el mes de septiembre, la archicofradía entrega, desde hace 26 años, este galardón a asociaciones, personas o instituciones que realizan una importante labor social y caritativa. La Junta de gobierno de la misma acordó concedérselo al misionero Manuel Ogalla, que “ha decidido llevar su vocación sacerdotal a un lejano rincón de África, concretamente, a Zimbabue. Es allí donde lleva desde el año 2012 desarrollando una importante labor misionera, actualmente, participando en la construcción y puesta a punto de una escuela en Zhomba”, explican desde la Archicofradía.

El misionero, muy conocido en la Parroquia de San Lorenzo – para todos es Manolo, el misionero de Zimbabue – siempre ha estado muy presenta, gracias a sus padres. Así lo reconocen desde la Archicofradía: “Tenemos la suerte de compartir sus vivencias con sus padres, verdaderos embajadores de la labor de Manolo aquí en Cádiz. Lola y Manuel son dos personas cariñosas y entrañables que todo lo reciben con inmenso agradecimiento. Aunque ellos reconocen que no creían que esta fuera a ser la opción de vida elegida por Manolo, han sabido respetarla y, además, acompañarle en su camino. En Cádiz, son los encargados de hacernos llegar todas las noticias de su hijo, la labor que está desarrollando allí, ayudan a canalizar las pequeñas ayudas que se pueden aportar a su proyecto, y son claros ejemplos de entrega a Dios en la ayuda a los demás”.

“Hoy, con la Virgen de la Caridad tan cerquita nuestra”, señalaban en el momento de la entrega del Galardón, “le pedimos que siga sembrando en Manolo, en su familia, en el grupo misionero de nuestra Parroquia y en todos los que desde Cádiz colaboran y participan en el Secretariado de Misiones, la semilla del amor y la dedicación a los más necesitados y desfavorecidos de nuestra sociedad”.

En una carta desde Zimbabue, el misionero agradecía este reconocimiento: “Este galardón a la caridad es una manera elocuente de reconocer que Dios sigue optando por los pequeños y marginados, que él nunca abandona ni se olvida de sus hijos e hijas, especialmente los más necesitados. Al recibir este galardón concedido por la Archicofradía de las Penas y el precioso regalo de la imagen de nuestra Señor de la Caridad, me siento no sólo honrado y orgulloso desde lo poco que puedo estar haciendo, sino sobre todo empujado a seguir trabajando mucho más hasta dar la vida”