OMPRESS-ECUADOR (11-04-18) Hace 25 años, tres sacerdotes orensanos ponían en marcha la misión diocesana Santa María Madre de Jipijapa, en la franja costera de Ecuador, diócesis de Portoviejo. Durante estos años la diócesis de Orense se ha volcado con personas, recursos y, sobre todo, con mucho amor en esta misión.

Uno de los frutos de la presencia de los misioneros de Orense fueron las vocaciones. Luciano Murillo fue una de estas vocaciones. Ha escrito una carta al obispo de Orense, Mons. José Leonardo Lemos, para agradecerle la presencia de estos “héroes” en Jipijapa:

“Soy don Luciano Daniel Murillo Alcívar, sacerdote de esta diócesis de Portoviejo, natural de Jipijapa, de la parroquia Santa María Madre. Llevo un año desde mi ordenación. Agradezco la presencia de los sacerdotes de su diócesis en el día de mi ordenación, el 28 de enero de 2017. Mons. Leonardo, a lo mejor no soy bueno en escribir, pero quiero agradecerle a usted y a su diócesis por la ayuda Misionera de los sacerdotes que han compartido con nosotros aquí en Jipijapa.

En nombre de toda la parroquia Santa María Madre quiero decirle gracias. Gracias a cada uno de los sacerdotes que por casi 25 años estuvieron con nosotros, gracias por compartir sus experiencias evangelizadoras.

Desde muy pequeño me he involucrado en la parroquia, de ahí mi vocación fue creciendo, a raíz de la experiencia de los sacerdotes. Puedo decirlo con orgullo, soy vocación de esta gran misión de los sacerdotes de Orense. Ahora nos toca tomar las riendas de esta misión que iniciaron ustedes, en la que sin duda se nota la presencia de su diócesis aquí en Jipijapa y en cada una de sus comunidades.

Estos sacerdotes que su diócesis nos pudo enviar son grandes héroes, que han dejado todo, para darlo todo. Han hecho mucho por mi parroquia, de lo cual estoy muy agradecido, ya que, casi en su totalidad, esta parroquia se puedo levantar con la ayuda de su diócesis. Puedo también decir que esta parroquia que lleva el mismo nombre que una parroquia de Orense, es también una pequeña porción de Orense.

Son muchos recuerdos que quedan en nuestros corazones, y en nuestras vidas, sobre todo, en los que hoy somos Santa María Madre. Gracias también a la Comunidad de las Misioneras del Divino Maestro que han compartido también mucho tiempo entre nosotros

Monseñor le envió un fuerte abrazo a usted y a los sacerdotes que pasaron por esta parroquia: Manuel Pérez, Manuel Rodicio, Camilo Salgado, Digno Diéguez, José Luis Fernández, Isaac Pereiro, Adelino Álvarez, José Manuel Méndez, y a cada uno de aquellos que pasaron por nuestra parroquia en poco tiempo, dejando parte de su amor a Dios. Gracias Monseñor, que Dios le bendiga en su ministerio”.