OMPRESS-MADRID (8-06-20) En la Audiencia Nacional se inicia hoy la vista pública del juicio contra los autores intelectuales y materiales de los asesinatos de 6 jesuitas, una trabajadora y su hija en la UCA, el 16 de noviembre de 1989. La Compañía de Jesús de Centro América y la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) hacían público ayer un mensaje por este motivo, tras 31 años, en los que “han luchado para que se conozca la verdad y se haga justicia por medio del poder judicial salvadoreño”.

Recordaba el comunicado que, gracias a la presión internacional, en septiembre de 1991 fueron juzgados los autores materiales del crimen pero, “hasta la fecha los autores intelectuales, los que decidieron y ordenaron el asesinato de los jesuitas de la UCA, de Julia Elba y su hija Celina, con nocturnidad y alevosía, siguen en la más absoluta impunidad”.

Fue precisamente el compromiso de la Compañía de Jesús y de la UCA •por defender los derechos humanos y luchar por la justicia que brota de la fe, lo que movió a los jesuitas asesinados en la UCA a denunciar los atropellos del poder al pueblo salvadoreño y a buscar el camino hacia la paz para poner fin a una guerra fratricida irracional y sin solución en el campo militar”. Estos mismos ideales han inspirados a la Compañía y a la Universidad a exigir verdad y justicia ante el sistema judicial salvadoreño. Ante la impunidad del crimen, la Asociación Pro Derechos Humanos de España, y al Center for Justice & Accountability de Estados Unidos, buscaron la vía de la justicia universal, introduciendo el caso en la Audiencia Nacional Española, dado que cinco de los jesuitas asesinados eran de nacionalidad española.

Valoran la importancia de que gracias a este proceso se esclarezca el crimen y se conozca a los responsables últimos, porque “conocer la verdad de lo que pasó en este y otros casos será un bien para El Salvador, contribuirá a la justicia para la víctimas, constituirá un paso trascendental en el proceso de reconciliación y dará paz incluso a los mismos victimarios”.

Por su parte el provincial jesuita en nuestro país, el padre Antonio España SJ, señalaba el total respaldo a la provincia centroamericana de los jesuitas en su búsqueda por la justicia durante los últimos treinta y un años respecto a este y otros casos de la guerra que afectó a El Salvador entre 1981 y 1992 y que provocó casi 80.000 víctimas. Expresaba el deseo frustrado de que “el juicio hubiera podido celebrarse en El Salvador, por el significado simbólico y restaurativo que hubieran podido tener para el país y por poder representar con las víctimas de la UCA a las miles de víctimas salvadoreñas que quedaron en el anonimato”. Y añadía que “nuestra prioridad era y es la reconciliación del país desde la verdad, la justicia y el perdón”.