OMPRESS-ARGELIA (23-10-19) Hoy se cumplen 25 años del martirio en Argel de las agustinas misioneras españolas Esther y Caridad. Era el 23 de octubre de 1994, el día del Domund de aquel año, Esther Paniagua Alonso y Caridad Álvarez Martín, Agustinas Misioneras españolas, eran asesinadas a tiros en Argel al acudir a misa a la capilla de las Hermanitas de Foucauld de la ciudad norteafricana. Meses antes se habían despedido de sus familias en España, en una breve visita, conscientes de que en cualquier momento podrían ser asesinadas. El 8 de diciembre pasado fueron beatificadas junto a otros 16 mártires de la Iglesia en Argelia, asesinados entre 1993 y 1996, entre ellos los siete monjes trapenses de Tibhirine.

En un encuentro con la prensa, antes de la beatificación, la hermana María Jesús Rodríguez, compañera de las mártires y provincial de las comunidades en Argelia en la década de los 90, recordaba aquellos años en los que todos los extranjeros, especialmente los religiosos, fueron amenazados de muerte. Como provincial viajó al país a acompañar a las hermanas en un proceso de discernimiento, en el que debían decidir con absoluta libertad si querían quedarse en Argelia, o regresar a España o a cualquier otro país de misión. “El discernimiento se basó en dos preguntas: ¿qué quiere Dios de nosotras?; ¿qué necesidades tiene el pueblo argelino?”. Todas las hermanas agustinas misioneras en Argelia decidieron quedarse, de una forma individual y libre. Entre ellas estaban Esther y Caridad, que a los pocos días serían asesinadas por ello. “De su fidelidad yo soy testigo. Las vi muy felices después de tomar la decisión”.

“Aquel 23 de octubre, decidimos ir a Misa, y seguimos las instrucciones de la embajada de no ir en grupos, sino solo de dos en dos. Esther y Caridad salieron primero, y diez minutos después salimos Lourdes Miguélez y yo. En la calle escuchamos unos disparos, y los vecinos nos decían: hermanas, volved a casa”. Minutos después veían a Esther y Caridad en un charco de sangre, a punto de fallecer. Las misioneras en Argel, compañeras de las mártires, decidieron permanecer en el país a pesar del asesinato de las hermanas, de forma que la obra misionera de las agustinas continúa en la actualidad.

Para conocer algo más sobre Esther y Caridad: “Cari y Esther, mártires de vida”