OMPRESS-ECUADOR (15-02-19) Tras atravesar doce países, la caminata “Huellas de Ternura” llega hoy a Ecuador. Un grupo de niños recibe la cometa de la Caminata en el puente de Rumichaca, en la frontera entre Ecuador y Colombia, para continuar con la primera cita en territorio ecuatoriano, el parque Ayora en la cercana ciudad de Tulcán.

La marcha continental “Huellas de Ternura”, en un recorrido de 15 meses, se está desplazando por todos los países de América latina para sensibilizar sobre los derechos de la infancia y difundir una nueva cultura con la revolución de la ternura, a la que tantas veces ha hecho referencia el Papa Francisco.

La marcha está promovida por el CELAM, el Consejo Episcopal Latinoamericano, y a ella se han adherido diversos organismos de la Iglesia como Caritas, la federación Fe y Alegría o la Obra Pontificia de la Infancia Misionera. Como han explicado los organizadores, más que una marcha o procesión, la caminata consiste en un conjunto de actividades pedagógicas y de concienciación, con particular énfasis en acciones de educación.

“Huellas de Ternura” comenzó en Tijuana, lugar símbolo de la esperanza de una vida mejor para tantos inmigrantes, muchos de ellos menores, y tomó la dirección contraria de esa inmigración para “pasar de un país a otro despertando las conciencias”.

Durante su paso por Ecuador, “Huellas de Ternura”, como ha ocurrido en los países ya visitados, tendrá una apretada agenda copada de actividades como los talleres de Bálsamo de Ternura para educadores, padres y madres de familia y estudiantes de diferentes partes del Ecuador; concentraciones masivas con niñas, niños y adolescentes de diferentes escuelas y colegios, y encuentros culturales y educativos. Desde Tulcán seguirá su camino, hasta llegar el 28 de febrero a la capital Quito. El 1 de marzo se despedirá de tierras ecuatoriana en Loja. Su destino final es la Patagonia, donde terminara el próximo junio.