OMPRESS-VENEZUELA (14-03-19) La región que rodea Ciudad Bolívar, en el Estado Bolívar, en el sureste de Venezuela, es donde se produce la mayor parte de la energía eléctrica del país. El arzobispo de esta diócesis, junto a todos sus sacerdotes, hacía público este lunes un duro comunicado, “movidos por una creciente preocupación, levantamos nuestra voz para denunciar la trágica situación que sufrimos, sin distinción de pensamiento, credo o ideologías, al tiempo que expresamos nuestra angustia ante la violación constante de los derechos humanos que socavan la dignidad de la persona”.

El texto denuncia “el deterioro progresivo y acelerado de la calidad de vida del pueblo Venezolano: el alto costo de la vida producto de la hiperinflación sin precedentes, la carencia de alimentos y medicinas, el deficiente servicio de transporte público y sistema de salud, la precaria y humillante distribución de los servicios básicos”. También se denuncia que la riqueza del Arco Minero del Orinoco se ha convertido “en instrumento de corrupción, deterioro y destrucción del medio ambiente, fomentando la propagación de la malaria, el dengue y otras enfermedades que habían sido erradicadas”. Así los “pueblos originarios, que fueron bandera política del régimen, hoy son los más desasistidos, humillados y violentados en sus derechos humanos”.

Explica el comunicado que en el Estado Bolívar se encuentran los mayores recursos hidrológicos del país, que proveen el 80% de la energía a Venezuela: “Desde hace más de 12 años y muy especialmente en los últimos días, hemos sido testigos de la incapacidad del régimen a la hora de afrontar crisis eléctricas que son producto de su propia falta de gerencia y desidia. Una industria eléctrica abandonada, deteriorada y convertida, como todas las empresas del Estado, en un brazo político del partido del régimen, ha generado un colapso cuyas consecuencias seguimos sufriendo en este momento los venezolanos. El país se ha quedado a oscuras: apagones en el territorio nacional por más de 5 días, han afectado hospitales y clínicas, servicios públicos, comunicaciones, actividades bancarias, paralizando el país como nunca antes en su historia. Ha muerto un número significativo de ciudadanos al no recibir la atención médica necesaria por falta de energía eléctrica”.

La archidiócesis de Ciudad Bolívar y su arzobispo al frente señalan que “el responsable de esta situación es el régimen que busca culpables donde no los hay para evadir el desastre que ha propiciado”. Por eso se unen “al reclamo nacional para una transformación absoluta en la estructura del gobierno y que cese de una vez el secuestro del poder por parte de aquellos que se aferran a él, a costa del sufrimiento, humillación y muerte del pueblo”.

Concluye el texto invitando en estad Cuaresma “al pueblo de Dios a orar y convertirse” abriendo nuestro corazón al hermano, “viendo en cada uno de ellos el rostro sufriente de Cristo, quien al final de los tiempos nos juzgará sobre el amor”.