OMPRESS-BURKINA FASO (21-01-19) Son 124 niños, pequeños, huérfanos de madre o de padre o de los dos, abandonados por sus familias. Algunos de ellos son discapacitados, otros han heredado el sida de sus padres. Otros sufren anemia falciforme u otras enfermedades graves. Todos ellos están acogidos en el Centro “I Danse”, en Sossorobougou, un barrio de Bobo Dioulasso, en Burkina Faso. Una verdadera “bolsa de pobreza extrema”.

Allí está la misionera italiana Grazia Le Mura. Ella y otras misioneras llevan adelante para estos niños y para todos a los que puedan llegar, el programa PAN (Programa de Acompañamiento Nutricional). Es una manera de prevenir la desnutrición, base para que una pequeña enfermedad se convierta en mortal. El acompañamiento consiste primero en la entrega de alimentos, sobre todo leche y harina, pero luego está el control constante del peso y del crecimiento de cada niño, y la supervisión del estado de salud y de su desarrollo psicofísico. Y los resultados se ven. No es de extrañar que cada año crezca el número de niños que se incluyen en el PAN.

Infancia Misionera, que el próximo domingo celebra su jornada anual, está al lado de Grazia Le Mura. Esta misionera hace posible que el lema de esta Obra Pontifica, “los niños ayudan a los niños” se haga posible. Se le han enviado 8.000 euros destinados única y exclusivamente a la compra de comida.

Es una ayuda importante para el presupuesto de alimentación anual. Así esta religiosa y las demás misioneras, con el tema de dar de comer a los niños un poco más resuelto, pueden dedicarse a otros gestos, pequeños y concretos. Por ejemplo, ayudar a que las madres de los niños tengan un documento de identidad, o que los mismos niños tengan sus certificados de nacimiento, para que “existan” a nivel estatal y administrativo.

 

escort corlu escort fethiye escort antalya escort kemer