OMPRESS-BENÍN (18-01-19) En la diócesis de Cotonou, Benín, las hermanas de la Providencia de Gap llevan más de 60 años trabajando. Y, aunque la congregación de estas religiosas es de origen francés, prácticamente todas las hermanas son beninesas. Se les podría llamar hermanas de la Providencia de Gap y “de Benín”, dada la labor que realizan y su amor a los pobres y necesitados.

La Infancia Misionera, que el próximo 27 de enero celebra su jornada anual, siempre que ha podido les ha hecho llegar cada año su apoyo económico para ayudar a los niños de Benín. Ellas, como tantas monjas admirables en todo el mundo, son las intermediarias del lema de Infancia Misionera: “los niños ayudan a los niños”.

Gracias a la recaudación de esta Obra Pontificia del año pasado, se les envió este año la suma de 10.000 dólares para afrontar los gastos de la guardería que mantienen abierta en el barrio de Zogbo, en Cotonou. En ella acogen a 100 niños a los que cuidan con todo el cariño. Sus mamás son verdaderamente pobres en un país pobre. La renta per cápita de España es 33 veces mayor que la de Benín, por lo que ser pobre en Benín significa tener una vida muy difícil. Así lo cuenta la hermana Monique Oni, estas mujeres pobres “deben utilizar todo su tiempo para ganar lo suficiente y mantener a sus familias y apenas pueden ocuparse de la educación de sus hijos”. De hecho, las hermanas de la Providencia de Gap intentan ayudar a estas mamás en todo lo que pueden. Incluso utilizan alguna dependencia de la guardería para enseñarlas a leer y escribir.

Son muchos los proyectos que en Benín financia Infancia Misionera, gracias a la generosidad de tantos niños del mundo. Además de esta guardería de Zogbo, en Cotonou, se ayuda a la del Niño Jesús en Abomey, la de Vitali en Djougou, o la guardería de los Santos Inocentes en Natitingu. Y también están los centros de acogida como el de Maria Goretti de So-Tchanhoue, y los de Save, Glazoue o San José en Portonovo. En todos ellos, religiosas de congregaciones como las hermanas de la Providencia de Gap son las que convierten en caricias, cuidados diarios y cariño las ayudas de Infancia Misionera.