OMPRESS-SENEGAL (12-01-21) Este próximo 17 de enero celebramos la Jornada de Infancia Misionera, en la que los “niños ayudan a los niños”. Esta colaboración de todos los niños del mundo ha supuesto que se enviaran a Senegal 169.400 euros para los pequeños más necesitados de este país.

Es una suma que no ha ido destinada a grandes construcciones o proyectos, aunque ayudar en el día a día a muchos niños senegaleses, que tanto lo necesitan, hace que cada euro se vuelva grande y parezca que se estira. Esta ayuda se han sumado desde España, y desde todos los países del mundo que colaboran con Infancia Misionera, a la labor que realizan religiosas como las que llevan adelante la “pouponnière” (guardería) de las Franciscanas Misioneras de María en Dakar, la capital de Senegal. Allí cuidan de 100 bebés, la mayoría huérfanos. Para atenderlos se necesitan medicinas y alimentos… y cuidados, sobre todo para aquellos bebés que son prematuros, y su vida pende de un hilo. Es la labor que llevan adelante también la hermana Monique Marie Yaudé Ndong y su comunidad en la Guardería Cité de l’Emmanuel en Nianing, donde 40 bebés huérfanos reciben todo tipo de cuidados, a la espera de encontrarles una familia que los pueda acoger.

Una parte importante de lo enviado por Infancia Misionera a Senegal ha ido a algo tan básico como las comidas escolares, como las que se ofrecen en los internados de la diócesis de Kaolack a más de 700 niños, o en la Misión Católica de Gandiaye, o en el Internado de las Hijas del Sagrado Corazón de María en Sedhiou. Para muchos niños estos almuerzos se convierten en la “segunda” comida del día. En el dispensario de Dagana, con la ayuda enviada por Infancia Misionera, se ha comprado leche y harina para 800 niños, alimentos básicos que paliarán la malnutrición que sufren muchos niños de la zona, al igual que en el Centro Social St-Joseph de Cluny de Saint-Louis, en el que la suma enviada respaldará el programa “La Gota de Leche”, para afrontar este terrible problema de la malnutrición infantil.

Una pequeña parte de la ayuda, 2.000 euros, ha ido destinada a columpios y zonas de juego. Es lo que pidieron las hermanas Franciscanas de los Pobres de Kamba. Los niños de esta localidad, sin importar religión o procedencia, podrán jugar juntos y seguros, cumpliendo, también jugando, el lema de Infancia Misionera de este año “Con Jesús a Nazaret, ¡somos familia!”.