OBRA PONTIFICIA DE INFANCIA MISIONERA

La Obra Pontificia de la Infancia Misionera tiene el honor de ser la primera iniciativa mundial de atención a los niños. Presenta, además, la particularidad de que en ella los niños no son simples receptores de ayudas, sino auténticos protagonistas de la acción misionera.

El cuarto domingo de enero de cada año se celebra en España una Jornada de Infancia Misionera, para alentar el espíritu misionero y la solidaridad mutua entre los pequeños de todo el mundo.

La correspondiente colecta ayuda a sostener muchos proyectos evangelizadores y asistenciales en favor de los niños de los territorios de misión.

CHARLES-AUGUSTE FORBIN-JANSON

Fue el obispo francés Carlos-Augusto Forbin-Janson quien, en 1843, se sintió movido a fundar la Obra de la Infancia Misionera, ante las impactantes noticias que enviaban los misioneros sobre la dramática situación de los niños —y en especial, de las niñas— en China.

Tras un encuentro con Paulina Jaricot, fundadora de Propagación de la Fe, Mons. Forbin-Janson (1785-1844) puso en marcha esta iniciativa, que el papa Pío XI asumió como Obra Pontificia en 1922. Una asociación misionera, nacida con el propósito de proporcionar asistencia espiritual y material a los niños de toda la Tierra.