OMPRESS-BURKINA FASO (9-02-18) Desde la delegación diocesana de Ciudad Real comparten una comunicación del padre Manuel Julián Gallego, misionero andaluz en Burkina Faso, miembro de los Misioneros de África, los Padres Blancos. Manuel Julián cuenta cómo ha sido el inicio de año en su misión en Bobo-Diulasso, en la zona occidental de Burkina Faso.

“Queridos Familiares y Amigos: ¿Qué tal vais por España? Ya he visto por la Tv que no os falta la nieve y el agua… aquí ya está empezando la calor, pero las noches y las mañanas son buenas.

Mi salud va bien g. a. Dios y mi vida transcurre normalmente por estos barrios de Bobo, sector 25 y 26 que forman nuestra parroquia: Misas, encuentros de jóvenes y niños visitas a las familias, a los enfermos, catequesis, grupos de Caritas, de movimientos de Acción Católica, grupos carismáticos… en fin, hay un poco de todo en nuestra Parroquia.

Después del tiempo navideño, lo más fuerte ha sido nuestra participación en la Peregrinación Diocesana de Dingasso, el 28 de enero. Unas 6.000 personas nos dimos cita junto a los acantilados de Dingasso, para pasar el día con Nuestra Señora de los Acantilados: Misa Solemne, procesión y Adoración del Santísimo Sacramento, Rosario, tiempo de oración personal, confesiones… en fin, una peregrinación que no pude hacer el año pasado a causa de mi enfermedad y que me ilusionaba mucho el ir este año con la Parroquia a Dingasso para dar gracias a Nuestra Madre por el año 2017 y confiarle el 2018.

Los trabajos tampoco paran en la parroquia; la Iglesia de San Juan Bautista presenta un aspecto muy bueno y todos los fieles pueden sentarse tranquilamente; y hace un mes hemos comenzado el cerramiento de nuestra propiedad ya que los coches, motos, peatones pasaban por nuestro terreno donde tenemos nuestras reuniones y catequesis a la sombra de los arboles pues todavía no hemos encontrado financiación para las salas polivalentes. Tenemos que hacer unos 265 metros de muro por un coste de 14.000.000 cfa (incluido el lucido) = 21.374 €. Creo que haremos por lo menos la mitad del cerramiento gracias a los donativos que he recibido durante mi estancia en España, y el resto poco a poco irá adelante. Cada sábado y domingo hacemos dos colectas, la primera para la parroquia y la segunda para los trabajos de la parroquia. Todos los sacos de cemento que nos llegan son bienvenidos. ¡Os dejo, pues ya es tarde y nos levantamos temprano! Un fuerte abrazo, Manuel Julián”.