OMPRESS-MOZAMBIQUE (22-04-20) En la noche del 16 al 17 de abril se desató una lluvia torrencial sobre la región de Kivu Sur, en la zona este del Congo, fronteriza con Ruanda y Burundi. Las inundaciones castigaron especialmente la ciudad Uvira, con una treinta de muertos, aunque todavía, una semana después, se siguen recuperando cadáveres. El río Mulongwe se desbordó destruyendo casas y carreteras. Se calcula que pueden haber perdido su hogar cerca de 80.000 personas.

Además de movilizarse voluntarios e instituciones de ayuda, la Conferencia Episcopal del Congo ha enviado un mensaje de cercanía: “En este momento, en que estamos preocupados por la pandemia de covid-19, es con gran pesar que hemos recibido la triste noticia de los desastres que siguieron a las lluvias torrenciales que han sucedido estos días en las Provincias del Sur Kivu, Tanganyika, Maniema y Haut-Lomami, causando pérdidas de vidas y daños materiales significativos. Esta desgracia se suma al sufrimiento de las poblaciones ya empobrecidas y traumatizadas por la nociva situación de seguridad social que prevalece en esta zona”. Y es que tanto esta provincia de Kivu Sur, como Kivu Norte, han sufrido inseguridad y violencia durante años. La provincia de Kivu Sur también acoge a unas 50.000 personas refugiadas de Burundi del medio millón que se calcula que hay en todo el Congo.